El virus de la polio ha sido detectado en las aguas residuales de Nueva York. A finales del mes de julio, las autoridades sanitarias neoyorkinas detectaron el primer caso de polio en casi una década. El afectado, vecino del condado de Rockland, desarrolló una parálisis tras contraer la infección. Hasta el momento, no había más indicios sobre la expansión de esta enfermedad. Sin embargo, el hallazgo del virus en las aguas residuales de la ciudad indica que el virus de la polio podría estar circulando y que, a su vez, la enfermedad podría estar más extendida de lo que se creía hasta ahora.

Tras este hallazgo, y ante el temor a que se inicie un brote de polio en la ciudad, las autoridades sanitarias han pedido a los ciudadanos que todavía no se han vacunado que se inmunicen cuanto antes contra esta enfermedad. Para ello, Nueva York ya está habilitando clínicas y centros de vacunación para inmunizar a los residentes no vacunados. Sobre todo en el caso de los niños, que en caso de sufrir la infección podrían padecer las consecuencias más graves.

“El riesgo para los neoyorquinos es real, pero la defensa es muy simple: vacunarse contra la poliomielitis”, afirmó ayer Ashwin Vasan, comisionado de salud de Nueva York. “Con la poliomielitis circulando en nuestras comunidades, no hay nada más esencial que vacunar a nuestros niños para protegerlos de este virus. Y si usted es un adulto no vacunado o vacunado de manera incompleta, también le pedimos que elija vacunarse ahora”, añadió.