En 2021, uno de cada cuatro delitos de odio investigados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado estuvieron relacionados con la orientación sexual o la identidad de género de la víctima, un total de 466, lo que supone un aumento de casi el 70 % con respecto a 2019 (67,6 %) y 2020 (68,23 %).

Esos 466 delitos de odio contra el colectivo LGTBI del que tuvieron conocimiento las policías (ya sea por denuncia o por actuación policial) afectaron a 530 víctimas, de las que el 13 % eran menores de edad (47 chicas y 21 chicos). Por sexos, el 80% eran hombres y el 20%, mujeres, según el Informe sobre la evolución de los delitos de odio en España 2021.

Los delitos de odio investigados por la Policía en 2021 fueron 1.724, un 7,8% más que en 2019, año que se toma como referencia al estar afectado 2020 por las restricciones de movilidad de la pandemia. Los más numerosos tuvieron que ver con la xenofobia y el racismo (639, un 37% del total), seguidos de aquellos relacionados con la identidad de género y orientación sexual de la víctima (466, un 27% del total), que experimentaron un significativo aumento del 67% con respecto a 2019.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, reconoció que las cifras son preocupantes, si bien considera que parte de este incremento puede atribuirse a que la infradenuncia va decreciendo y a que las víctimas cada vez confían más en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para formalizar la denuncia. Sin embargo, añadió que los discursos de odio muy centrados en determinados colectivos “encienden la chispa para que otros cometan delitos relacionados o relativos a esos delitos”.