El presidente del Museo británico, George Osborne, mantuvo esta semana una conversación “secreta” con el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, en la que abordaron la repatriación de los mármoles del Partenón de Atenas, informó este sábado el diario británico The Times.

El exministro de Economía conservador, designado responsable del museo londinense en junio del año pasado, se reunió el lunes de esta semana con el líder griego en un hotel del acomodado distrito de Knightsbridge de la capital británica, detalló el periódico.

Mitsotakis, que durante su visita al Reino Unido fue recibido por el primer ministro británico, Rishi Sunak, y por el rey Carlos III, ya había mantenido “conversaciones exploratorias” con Osborne el pasado noviembre, según ha revelado a su vez la prensa griega.

La nueva reunión realizada en Knightsbridge, cuyo único objetivo era abordar la devolución de las esculturas de 2.500 años de antigüedad, ha impulsado las expectativas de que se avance hacia la resolución de la agria disputa que enfrenta al Reino Unido y Grecia acerca de quién debe tener la custodia de estas importantes piezas.

Atenas reclama la devolución del patrimonio desde hace años y construyó expresamente en 2009 un nuevo Museo de la Acrópolis para demostrar que cuenta con un lugar adecuado para albergar ese tesoro arqueológico.

Las esculturas, que también son conocidas como como los Mármoles de Elgin, ocupan un lugar preeminente del Museo Británico. Esta institución, en diversas encarnaciones, expone piezas desde 1853 y actualmente cuenta con una amplia colección de piezas de la antigua Grecia y otras culturas de la Antigüedad, además de poseer la que es la mayor muestra de objetos del Egipto faraónico fuera de El Cairo. Su colección global supera los ocho millones de objetos y cuenta con 92 galerías, que ocupan 75.000 metros cuadrados.

Los mármoles del Partenón fueron adquiridos por un particular, el aristócrata escocés Thomas Bruce, séptimo conde de Elgin, entre 1801 y 1805, cuando era embajador ante la corte Otomana en Estambul, en un momento en el que este imperio ocupaba Grecia. Fueron vendidos después al Reino Unido, transacciones que Grecia ha calificado como “saqueo”.