El lenguaje inclusivo es un tema recurrente de debate en los últimos años, aunque en la práctica apenas se emplea. Naciones Unidas lo define como “la manera de expresarse oralmente y por escrito sin discriminar a un sexo, género social o identidad de género en particular y sin perpetuar estereotipos de género”, y recomienda a su personal emplearlo “en todo tipo de situación comunicativa, oral o escrita, formal o informal, con un público tanto interno como externo”.

Uno de los colectivos que abandera el uso del lenguaje sin carga de género es el Lgtbi, que aboga por su uso cuando se desconoce la identidad de género del individuo. Una parte del lenguaje inclusivo es el que se centra en la inclusión de las personas no binarias —aquellas que asumen una identidad de género que se halla fuera del binarismo de género, dado que su identidad autodesignada no se percibe totalmente masculina o femenina— en el lenguaje.

Para la traductora e investigadora gallega Carla Míguez Bóveda, se trata de una cuestión que va más allá del desdoblamiento de arrobas y fórmulas como “o/a”. “El lenguaje que empleamos es muy importante porque, aunque muchas veces intentemos incluir a todas las personas con el uso de palabras como estudiantes y alumnado en vez de alumnos, por ejemplo, otras veces podemos estar negando, de forma inconsciente, una identidad. Por ello, es importante que sepamos emplear ese lenguaje no binario cuando nos encontremos con un alumne no binarie, para no faltarle al respeto”, explica esta graduada en Traducción e Interpretación Inglés-Gallego, una de las ponentes de las VI Xornadas Tratamento da diversidade afectivo-sexual e de xénero nas aulas que la asociación Nós Mesmas organiza para docentes.

La investigadora gallega sostiene que el lenguaje inclusivo no se emplea apenas, ni siquiera cuando va dirigido a personas no binarias. “Aunque en los últimos años en la universidad ya escuchaba algún desdoblamiento, mi experiencia es que se sigue utilizando el masculino genérico, aunque en clase solo haya un único alumno chico”, comenta.

Sin embargo, añade que esta situación está cambiando debido a que cada vez se visibilizan más las realidades diversas. “Es muy importante que a un peque que se está planteando su identidad o que ya ha comenzado una transición se le trate de forma correcta para reforzar esa seguridad, que vea que se le trata con el género correcto y que en clase se tienen en cuenta todas las identidades, esté en el nivel educativo que esté. Es importante para normalizarlo y, sobre todo, para naturalizarlo”, argumenta.

En estas jornadas, Carla Míguez explicará cómo dejar ese masculino genérico, que en castellano y en gallego se emplea en determinadas circunstancias para designar a un conjunto de individuos sin distinción de sexos, y emplear en su lugar un lenguaje sin carga de género. “Se trata de que dar a los docentes una serie de pautas para que sepan cómo utilizar el lenguaje no binario directo, es decir, el uso de las vocales ‘a’ e ‘i’, o, en el caso de que, por principios o normas del colegio, no se pueda, utilizar otras estrategias, como el uso de palabras como alumnado, estudiantes o la clase en lugar de los alumnos”, explica.

Míguez, de 24 años, forma parte del programa de doctorado en Traducción y Paratraducción, en el que investiga la traducción del lenguaje no binario en las novelas gráficas de temática queer. En concreto, su tesis se centra en tres obras: Género Queer, una autobiografía, de Maia Kobabe, Queer, una historia gráfica, de Meg John-Baker y Julia Scheele, y Género: una guía gráfica, de Meg John-Baker y Julia Scheele. En su opinión, es fundamental que los productos culturales reflejen también las identidades disidentes. “Necesitamos vernos reflejades en los productos culturales que consumimos y que ser una persona trans o no binaria no sea el tema principal, sino simplemente una circunstancia. Pero sobre todo cuando eres ‘peque’, necesitas ver una serie o leer un libro e identificarte con alguno de los personajes. También para las familias, que muchas veces no saben cómo gestionar la situación”, explica la traductora e investigadora gallega.

Míguez está elaborando junto con “otres compañeres”, un modelo de lenguaje no binario en gallego. “Esperamos que algún día pueda convertirse en una especie de guía para profesores, orientadores y otros profesionales”, afirma.

La investigadora también se plantea traducir las obras de temática queer al gallego, al entender que es muy importante que estas formen parte de las bibliotecas escolares. En castellano son pocas las obras de esta temática y aún son más raras en gallego. Míguez destaca dos: 22 segundos, de Eva Mejuto y Fóra do normal, de María Reimóndez.

Asimismo, como ejemplo de serie de televisión que trata de forma normalizada la realidad Lgtbi, pone como ejemplo Heartstopper, de Netflix, basada en la saga homonima de novelas gráficas que incluye una persona no binaria.

Jornadas para incorporar la diversidad afectivo-sexual a las aulas

La teoría queer y las consecuencias del acoso escolar a alumnos Lgtbi son otros de los temas que se tratarán durante la sexta edición de las jornadas Tratamiento da diversidade afectivo-sexual e de xénero nas aulas organizadas por la asociación Nós Mesmas y que se celebrarán el próximo sábado 10 en Vigo.

Roberta Mattia será la encargada de abrir estas jornadas, con la presentación de actividades de formación que desde Nós Mesmas desarrolla en los centros educativos desde 2009. A continuación, Beatriz Briones ahondará en el concepto de teoría queer, mientras que Alejandro Alder analizará los efectos del “acoso lgtbifóbico” para la juventud y María Rodríguez presentará una investigación sobre el profesorado Lgtbi.

Estas jornadas están dirigidas específicamente a docentes, aunque están abiertas a cualquier persona interesada en el tema. La finalidad es formar al profesorado de todos los niveles educativos en la diversidad afectivo-sexual y de género, facilitar estrategias para incorporarla a la práctica docente y mostrar algunas iniciativas aplicadas a la docencia con el fin de integrar, dentro de su práctica docente, los contenidos y prácticas precisos para trabajar de forma respetuosa y transversal las familias diversas, la orientación y la identidad de género así como su expresión. Estas sextas jornadas incluyen dos experiencias concretas, una desarrollada para primaria, que expondrá Lara Boubeta, y dos para secundaria, que explicarán Nee Barros y David Armenteros.