“El conselleiro logró hacer de una productiva y cordial reunión con el presidente de la Xunta un fiasco personal”. El facultativo pontevedrés Isidro Lago se pronunciaba así momentos antes de anunciar su dimisión como presidente del Consello Galego de Colexios Médicos, al considerar “una incongruencia” haber roto relaciones con la Consellería de Sanidade el pasado mes como responsable del Colegio Médico de Pontevedra y tener que reunirse con su titular, Julio García Comesaña, en calidad de presidente del Consello Galego.

Falsedad, deslealtad y poca claridad sobre las competencias médicas son algunos de los aspectos de la gestión de Julio García Comesaña que criticó ayer el ya presidente en funciones del Consello Galego de facultativos. Isidro Lago seguirá al frente, no obstante, del Colegio Médico de Pontevedra.

Recordó la ruptura de relaciones con la Consellería de Sanidade y que, tras ella, las esperanzas de retomar conversaciones se ponían en la reunión del 29 del pasado noviembre en la que tomaron parte el pleno del Consello Galego de Médicos (que preside en estos momentos el Colegio de Pontevedra) y el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, al que acompañaron el conselleiro de Sanidade, la directora del Sergas y dos secretarias de Presidencia.

“Todos los asistentes salieron con una impresión satisfactoria de las actitudes presidenciales”, señaló Lago, que explicó que Rueda llegó a plantear que la reunión se repitiese de modo periódico, “cada 5 o 6 meses”, una propuesta que recibe por primera vez de un presidente de la Xunta el Consello Galego de Médicos.

Por el contrario, lamentó “el fracaso que supuso la actitud del conselleiro de Sanidade” tanto “por la pobreza de sus aportaciones a la misma, como por sus declaraciones inmediatamente posteriores a la citada reunión, y que no parecen ser producto de la espontaneidad”, sino más bien “de una elucubración previamente estudiada”.

Insistió en que estas declaraciones fueron desmentidas por el Consello Galego de Médicos “por su falsedad” y por el propio presidente de la Xunta, lo que en opinión de Lago roza la ”auténtica deslealtad, pues quedó meridianamente claro en la citada reunión las cuestiones que por su complejidad no se tratarían posteriormente en rueda de prensa”.

Suma a estas críticas la falta de claridad en las competencias de los facultativos. “Siguen empeñados en adjudicar competencias médicas a farmacéuticos y enfermería”, criticó antes de considerar todavía peor el plan XIDE “tan publicitado por el conselleiro y su equipo”, donde la prioridad de asistencia a pacientes en Atención Primaria la realiza personal no clínico (Personal General Administrativo). Los médicos advierten que este sistema “resulta un peligro no solo para la intimidad, sino también para la propia seguridad de los pacientes”.

En este escenario, el Colegio Médico de Pontevedra mantiene que las respuestas del conselleiro “responden a la ineficacia”, a lo que unen “su falta de seriedad, falsedades y deslealtades”, hasta el punto de considerar que “existen dos realidades: “La que ve el conselleiro y se equipo, y la que percibimos los médicos y los propios pacientes”.

Por todo ello el pleno del Colegio Oficial de Médicos de Pontevedra ratificó por unanimidad el pasado día 21 la ruptura de las negociaciones con Sanidade, que “no está aportando nada”, criticó Lago.

“Esta situación hace que mi presidencia, por un lado, del Ilustre Colegio de Médicos de Pontevedra, y por otro, del Consello Galego, resulte, a mi modo de ver, cuando menos paradójica y, cada vez que existe un encuentro como el que ayer mantuvimos con el conselleiro como Consello Galego, una incongruencia”, cerró Isidro Lago.