Las gélidas temperaturas nocturnas, con mínimas rozando los cero grados, han llevado al Ayuntamiento de Alicante a habilitar un refugio de urgencia para los sintecho, ampliando así las plazas en el albergue municipal durante estos días. El dispositivo, por ahora, se prevé mantener durante todo el fin de semana, aunque es previsible que se prorrogue porque no se espera que las mínimas se suavicen durante la próxima semana.

Este servicio, gestionado por Cruz Roja, permite prestar la asistencia habitual de pernocta y avituallamiento a las personas albergadas. Durante las primeras noches del dispositivo de emergencia por frío han pernoctado una veintena de personas, principalmente hombres. Cruz Roja despliega unas personas, junto a una dotación sanitaria "por si es necesario hacer algún traslado a centro hospitalario o prestar asistencia urgente", según explican desde la entidad.

Además, Cruz Roja también ha intensificado su presencia en la calle, que aunque está activado todo el año (seis días a la semana), con la meteorología adversa se refuerza. "Estas unidades salen estas noches (a partir de las 19 horas) y reparten ropa de abrigo, mantas, café, alimentación y "escucha". Se les informa del recurso del CAI por si quieren ir. Muchas personas no desean acudir a estos servicios o no lo hacen de manera proactiva, por lo que intentamos, acercándonos a ellos, mitigar su situación de soledad y vulnerabilidad", apuntan desde Cruz Roja. Los sintecho atendidos admiten que "el viento y el frío" son "mortales". "Llevamos unas noches que son demasiado", explica Jesús, entre cartones en el entorno del Rico Pérez.

Cruz Roja reparte ropa de abrigo y también alimentos a los que duermen al raso. PILAR CORTES

Durante los meses invernales, tras habilitarse el operativo de emergencia ante climatología adversa por frío o ráfagas de viento, se intensifican las salidas a calle para informar de la apertura del recurso, que aparte de facilitar hasta medio centenar de plazas de pernocta, garantiza tres comidas diarias y complementa el servicio con la existencia de un soporte sanitario.

El dispositivo de emergencia se habilita en el gimnasio del Centro de Acogida e Inserción para Personas Sin Hogar de Alicante (CAI), con horario de 20:00 a 8:00 horas con prestaciones como pernoctación en camillas con saco de dormir y mantas, kits de aseo e higiene personal individualizados y cobertura de alimentación básica en desayuno comida y cena consistente en leche y/o chocolate caliente con galletas, caldo, agua y bocadillo.

Comunicación de la Generalitat

Desde la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas se ha remitido una carta a los ayuntamientos ante la ola de frío que está afectando a todo el país. "Nos ponemos en contacto con vosotros para haceros llegar un programa de la vicepresidenta del Consell, Aitana Mas Mas, con el fin de intentar coordinar la campaña contra el frío 2023. Somos conocedores de que se trata de una competencia de carácter municipal, pero precisamos de vuestra colaboración para conseguir juntos el objetivo de que ninguna persona sin techo de la Comunitat Valenciana se quede sin recibir la atención necesaria", afirma el escrito, que apunta: "Adjuntamos algunas líneas sobre cómo mejorar nuestra tarea de inclusión con las personas sin hogar, los recursos de los que disponemos, así como algunos de los recursos municipales que se podrían utilizar de forma urgente en los días en que las temperaturas sean más bajas".

En el documento se resalta que, en el ámbito local, "cada ayuntamiento tiene que tener un dispositivo de acogida, atención e información a las personas sin techo que, a título orientativo, podría estar formado por la policía local, los servicios de urgencias del centro de salud, las personas profesionales de los servicios sociales municipales y los servicios municipales de limpieza".

A la vez, se recomienda para todas las personas con una mayor vulnerabilidad ante la infección por covid-19 que "se mantenga el uso de mascarilla en cualquier situación en la que se tenga contacto prolongado con personas a distancia menor de 1,5 metros". Por ello, desde la Generalitat se apuesta por "un uso responsable de la mascarilla en los espacios cerrados de uso público en los que las personas transitan o permanecen un tiempo prolongado".

Plantilla y perfil de los atendidos

La Unidad de Emergencia Social (UMES) de Cruz Roja, desplegado con mayor intensidad estos días por el intenso frío, es un dispositivo de intervención en la calle para atender las necesidades más urgentes de las personas en situación de calle y reducir los daños que genera la exclusión social. De esta manera, la entidad actúa para contener situaciones extremas de vulnerabilidad de manera continuada y para propiciar el inicio o mantenimiento de procesos de cambio positivos en las personas que pernoctan en espacio públicos o estructuras temporales como son tiendas de campaña, chabolas... "El sinhogarismo se trata de la forma de exclusión social más severa y a través de la UMES se presente visibilizar al colectivo", según agregan. 

El equipo de calle está formado por dos trabajadoras sociales y voluntariado con distintos perfiles, participando casi una veintena en 2022. Al margen de las fechas de alerta por el frío, el dispositivo programa seis salidas semanales, en horarios alternos de lunes a sábado. "Se pretende realizar una intervención integral a través del acceso a nuestro recurso de referencia, el Centro de Intervención de Baja exigencia (CIBE), y detectar las situaciones de extrema vulnerabilidad en la que emerjan indicadores que aconsejen una intervención a corto plazo o la posibilidad de realizar ciertos trámites y/o gestiones que el propio usuario tiene derecho y nos demanda", según agregan desde la entidad social, donde explican que este dispositivo facilita también "la consecución de trámites burocráticos para la regularización de distintas situaciones que afectan a los usuarios (documentación administrativa, SIP, empadronamiento…), facilitado el acceso a ayudas sociales (prestaciones y subsidios SEPE e INSS), el reparto de alimentos de primera necesidad (kits de higiene, kits pernocta, mantas, calzado y vestuario), y sobre todo, la información, orientación y derivación a los recursos de la red de entidades de personas sin hogar". Además, según subrayan, "de forma puntual se realizan entregas económicas que facilitan el pago de billetes de bus o tren para la consecución de trámites, siempre que se haya establecido un plan de intervención con la persona, y se observe predisposición al cambio".

Entre las personas que atiende este dispositivo, según Cruz Roja, figuran personas con consumos en activo, casos de patología dual, jóvenes migrantes no acompañados, personas sin hogar crónicas, personas mayores, refugiados y mujeres víctimas de violencia de género. El pasado año, la entidad atendió en la calle a 218 personas, de las cuales 183 eran hombres y 35 mujeres, con un total de 635 intervenciones. "El rango de edad mayoritario se mantiene respecto al del año pasado. En sexo masculino, el rango mayoritario es el de 50-64 años, respecto a las a las mujeres, el rango de 35-48 años", según añaden, a la vez que apuntan que "la mayoría de las personas atendidas son de nacionalidad española, siete de cada diez". Entre las principales nacionalidades extranjeras destacan rumanos, argelinos, marroquíes y búlgaros.