El exnovio de Ana Sandamil revela que, tras morir Desirée, le dijo: “Se ha terminado todo”

El padre de la pequeña no cree que haya brote psicótico ni enajenación, y la acusación particular sostiene que la niña era un “bien disponible”

Agencias

La segunda sesión del juicio contra Ana Sandamil, acusada de asesinar a su hija Desirée Leal en mayo de 2019 en Muimenta (Cospeito, Lugo), arrancó ayer con la declaración del que era novio de la acusada en el momento de los hechos, que afirmó que ella le trasladó que “oía voces” y que detectó en los últimos meses comportamientos extraños, así como que, tras el crimen, le dijo que “se había terminado todo”. “Yo le pregunté que había pasado y ella me dijo que se había terminado todo”, dijo el testigo ante el tribunal que repite el juicio por este crimen, después de que el TSXG echase abajo el veredicto alegando que no estaba lo suficientemente motivado en lo relativo a la capacidad de la mujer de entender sus actos, algo por lo que fue condenada a prisión permanente revisable.

El hombre fue increpado al inicio de su declaración por el padre de la víctima, José Manuel Leal, presente en la sala, que lo ha llamado “mentiroso”, lo que le valió una amonestación por parte del presidente del tribunal. A su juicio, “no existe para nada ni un brote psicótico ni enajenación mental”.

Por su parte, el médico y la sanitaria que acudieron a la vivienda de Muimenta respondiendo a una llamada por el supuesto intento de suicidio de Ana Sandamil tras el fallecimiento de su hija, afirmaron que vieron a la acusada “tranquila” y “orientada”. Según el personal que la atendió, no parecía estar en estado de shock o drogada. Según el facultativo, se encontró a Ana Sandamil aparentemente “tranquila” y “consciente”, pero tomó la decisión de derivarla al Hospital Universitario Lucus Augusti (HULA) para que fuese sometida a la correspondiente evaluación psiquiátrica, dado que supuestamente había protagonizado un intento de suicidio. La técnica sanitaria también reconoció que le sorprendió que, a pesar de que aparentemente habían encontrado a la niña muerta al despertarse, la familia “ya se había vestido” y “arreglado” mientras llegaba la ambulancia.

Asimismo, el abogado que ejerce la acusación popular en nombre de la Fundación Amigos de Galicia, el letrado Francisco Lago, afirmó que, de la declaración realizada por la madre se puede inferir que “parece que la niña era un bien disponible para ella y era ella la que podía decidir acerca del futuro de la niña”. Según Francisco Lago, la acusada se quedó “sorprendida” cuando le preguntó si le había pedido “perdón” al padre por la muerte de la niña. “Por qué tengo que pedir perdón por esto”, entendió el letrado de sus palabras. “Porque es el padre de la niña”, insistió él.

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