Las trampas más habituales que realizan los seguros de vivienda

Muchos negocios utilizan triquiñuelas para aprovecharse del desconocimiento de sus clientes

Detalle de los daños en el interior de una de las viviendas

Detalle de los daños en el interior de una de las viviendas / ERIK PRADAS

R. A. C.

Desgraciadamente, hay empresas que utilizan trampas para tratar de aprovecharse de algunos clientes, dañando la imagen del resto de negocios del mismo sector y generándoles mala fama. Este es el caso de los seguros de vivienda, un negocio castigado por las malas experiencias de algunos consumidores y donde se ha generado escepticismo alrededor.

Entre las quejas más repetidas se encuentran los siniestros sin resolver, tarifas de contratos aplicadas fuera de contexto o cláusulas de la póliza de seguro que no terminan de concordar con lo que se ha ofrecido de forma telemática. Todos estas trampas generadas por tan solo algunos negocios de seguro, han hecho que se genere una desconfiada alrededor.

Muchos de estos negocios maliciosos se aprovechan de las cláusulas incluidas en la letra pequeña del contrato. Al final, esta práctica genera incertidumbre en el consumidor, que desconfía de los servicios ofrecidos. Una de las trampas más comunes son las exclusiones sobre lo que cubre la poliza.

Uno de los problemas generados es el porcentaje que cubre la póliza, pues menos del 40% va dirigida a posibles siniestros. También sucede que los seguros incluyan los espejos del hogar, pero dejen fuera la cobertura de las ventanas. Por último, ocurre la problemática de darse de baja, un proceso que puede cosatar de seguir y que pueda incluir penalizaciones económicas o permanencias innecesarias.