La Xunta plantea rebajar dos horas lectivas a los maestros, pero elude a los de Secundaria

Accede a limitar a 25 alumnos las aulas de ESO y a 30 las de Bachillerato en cuatro años, y se compromete a no sumprimir líneas hasta que se implanten esas ratios

E. Ocampo

La Consellería de Educación ha aceptado la reducción del horario lectivo de 25 a 23 horas semanales para los docentes de los centros de Infantil y Primaria; dos horas menos asignadas a los maestros a impartir clase. Esa fue una de las medidas consensuadas por administración y sindicatos (CIG, CCOO, ANPE y UGT) en la tercera reunión de la mesa sectorial que mantuvieron ayer. En el tercer borrador de propuesta de acuerdo se fijaron “muchos avances”, según fuentes de la Consellería de Educación, pero sin satisfacer (aún) a los sindicatos, al no incluir la reducción de carga lectiva también para el profesorado de Secundaria, cuya exigencia es pasar de 20 a 18 horas. Según los asistentes, se dejó en suspenso una posible reducción de una hora en la jornada de los profesores de ESO y el resto de enseñanzas.

Ambas partes quedaron emplazadas a la revisión de un nuevo documento que incluya todas las medidas planteadas el próximo lunes. El secretario nacional de Ensino de la CIG —sindicato educativo mayoritario en Galicia—, Suso Bermello, calificó de “inasumible” el acuerdo. “Incorpora solo una mención vaga a que la reducción del horario del profesorado de Secundaria quedará pospuesta a una negociación general de 37,5 horas a 35 horas semanales”. Es más, Bermello pidió que ningún sindicato respaldase ese documento, a lo que la Consellería respondió —asegura— que en ese caso, quedarían en suspenso todas las medidas alcanzadas.

Entre las otras disposiciones en las que sí hubo acuerdo se encuentra la reducción del número máximo de alumnos en las aulas, que Educación planteó rebajar también en Secundaria hasta un máximo de 25 estudiantes —de los 30 actuales— y 30 alumnos en Bachillerato —de los 33 actuales—. Esta medida comenzaría a aplicarse, según el cronograma de la Xunta, dentro de cuatro años. Es decir, una vez que las ratios propuestas para Infantil —que fija en un máximo de 20 los alumnos por aula— estuvieran completadas. Eso sí, la Consellería de Educación se compromete a no suprimir aulas durante este tiempo (unificarlas para sumar alumnos) aunque la medida tarde cuatro años en aplicarse.

En Primaria, el límite de solo 20 alumnos por clase se impondría progresivamente a lo largo de los próximos nueve años. El presidente del sindicato educativo ANPE Galicia, Julio Díaz, hizo alusión a la “mención del alumnado repetidor”. “Por ley ya debe de tenerse en cuenta a la hora de contar las ratios, pero sabemos que desde inspección muchas veces no se está haciendo”, alegó. También le pide “un esfuerzo” a la Administración para llegar a un mejor acuerdo. Sin embargo, desde el departamento de Educación consideran el acuerdo como muy importante y potente.

Entre los nuevos avances propuestos en el texto por Educación está que “cada alumno o alumna con discapacidad reconocida igual o superior al 66%, o que tenga un grado II o III de dependencia acreditada computará, para los efectos escolares de ratio, como tres alumnos”, explican. Esa medida llega después de incluir ya a los alumnos que tengan una discapacidad acreditada igual o superior al 33%, o un grado I de dependencia contarán como dos para las ratios escolares.

Otro grupo de medidas están dirigidas a las retribuciones del profesorado, desde el complemento por formación permanente —que sí aparecía ya consignado— hasta una leve subida de la cuantía de las tutorías, a aplicar desde el próximo curso.

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