Las boticas coruñesas ‘reescriben’ la canción del verano para alertar de los riesgos del sol

Los farmacéuticos de la provincia lanzan su tradicional campaña con recomendaciones sobre fotoprotección: “Por escucharlas todos los años no son menos importantes”

De izquierda a derecha, Sara Catrain González, Margarita Muñoz de la Llave y Blanca González Herrero, presidenta, secretaria y vocal de Dermofarmacia de la Junta de Gobierno del COFC, respectivamente, ayer, durante la presentación de la campaña de fotoprotección de los farmacéuticos coruñeses.  | // LOC

De izquierda a derecha, Sara Catrain González, Margarita Muñoz de la Llave y Blanca González Herrero, presidenta, secretaria y vocal de Dermofarmacia de la Junta de Gobierno del COFC, respectivamente, ayer, durante la presentación de la campaña de fotoprotección de los farmacéuticos coruñeses. | // LOC

M.H.

“Eva María se fue buscando el sol en la playa, con su maleta de piel y su bikini de rayas”, sin embargo, se olvidó de lo más importante, “su fotoprotector”. El Colegio Oficial de Farmacéuticos de A Coruña (COFC) reescribe el clásico tema de Fórmula V, himno del verano de 1972, en su campaña de fotoprotección 2024 que, bajo el lema Tu canción del verano, siempre con fotoprotección, reitera las recomendaciones saludables para la temporada estival, que está a punto de arrancar. “La idea es que, entre todas las cosas habituales de esta época, no olvidemos estos consejos que ofrecemos desde las farmacias de la provincia. Que la gente recuerde que, no por escucharlos todos los años, son menos importantes”, subrayó ayer Sara Catrain González, presidenta del COFC, durante la presentación de la campaña, celebrada en la terraza del Hotel Plaza.

Acompañada por Margarita Muñoz de la Llave y Blanca González Herrero, secretaria y vocal de Dermofarmacia de la Junta de Gobierno del órgano colegial coruñés, respectivamente, Catrain González advirtió sobre las complicaciones relacionadas con un abuso en la exposición solar, fundamentalmente quemaduras, pero también “arrugas y envejecimiento cutáneo, reacciones alérgicas” y, a largo plazo, “cáncer de piel”.

Difusión en redes e ‘in situ’

Las representantes de la Junta de Gobierno del COFC explicaron que su campaña de fotoprotección —que se difundirá a través de redes sociales, cartelería, bolsas y consejos en las propias farmacias, para reforzar su mensaje— hace hincapié en cuestiones “clave”, como “preguntar al farmacéutico cuál es el producto o factor de protección más adecuado” en función del tipo de piel; “aplicarlo media hora antes de la exposición solar, y renovarlo después de cada baño”; y “utilizar la cantidad adecuada” que, en el caso de un adulto y para todo el cuerpo, “es la que cabe en la palma de la mano, unos 30 mililitros”.

Atención a zonas sensibles

Recuerda, además, la importancia de “vigilar la caducidad” y “el tiempo que se puede utilizar una vez abierto” el producto, así como “no olvidar aplicarlo en zonas sensibles” que “a menudo se olvidan” como “la cara, el cuello, la calva, los hombros y el escote”, pero también “en orejas, manos y empeines”, al margen de que “para los labios y el pelo existen productos específicos”.

Los farmacéuticos coruñeses inciden en su campaña de fotoprotección en que, “como norma general, debe evitarse la exposición al sol en las horas de mayor radiación”, es decir, “entre las doce del mediodía y las cuatro de la tarde”, y llaman la atención, asimismo, sobre la conveniencia de “alternar con ratos a la sombra, beber líquidos para evitar la deshidratación, tener cuidado si se toman algunos medicamentos fotosensibles” y, si es posible, “utilizar otros métodos de protección adicional”, como “sombrero, gafas e, incluso, una camiseta”, algo “especialmente importante en los niños”.

“La incidencia del melanoma en el área sanitaria de A Coruña es mucho más elevada de lo que cabría esperar”, advertía Eduardo Fonseca Capdevila, jefe del Servicio de Dermatología del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac), en una entrevista publicada en este diario el pasado 23 de mayo, Día mundial contra esa dolencia. “Es probable que se deba a que tenemos un tipo de población muy envejecida, y con una piel extraordinariamente clara, poco pigmentada. El tipo de clima también lleva a exposiciones intensas y discontinuas, que es mucho peor que la exposición más o menos continuada, de un orden. Hay diversos factores que se barajan, como cuestiones genéticas que todavía no están estudiadas, aunque estamos intentando mejorar ese conocimiento”, argumentaba el doctor Fonseca, quien ofrecía en esa entrevista “recomendaciones” para evitar quemaduras solares durante las prolongadas jornadas al aire libre que están por venir, así como sus consecuencias a largo plazo. “Lo primero es el dicho clásico de ‘conócete a ti mismo’. Los consejos no pueden ser nunca iguales para todos”, apuntaba, e insistía en que los ciudadanos “con una piel especialmente sensible, muy clara, que toman medicaciones fotosensibilizantes o que ya han sufrido episodios de quemaduras solares”, deben “tener una precaución especial”.

La incidencia del melanoma en A Coruña, más alta de “lo esperable”