Una de cada tres familias gallegas deja a sus hijos conectarse a internet sin establecer límites temporales

Un estudio de la Xunta a 116.000 alumnos revela que uno de cada diez escolares de enseñanzas obligatorias visita webs pornográficas a menudo

Reunión del Consello Galego para a Convivencia Escolar, ayer, en Santiago, con Román Rodríguez.  | // XOÁN ÁLVAREZ

Reunión del Consello Galego para a Convivencia Escolar, ayer, en Santiago, con Román Rodríguez. | // XOÁN ÁLVAREZ

C. Villar

La macroencuesta con la que la Consellería de Educación evalúa la convivencia en las aulas permite esta vez analizar no solo si el clima escolar es bueno, hacia donde apuntan el grueso de los entrevistados, sino también hábitos sociales relacionados con el uso de las nuevas tecnologías en el alumnado. Mientras la Xunta pone coto al móvil en los centros educativos, prohibiendo su utilización fuera de las aulas a los estudiantes e instando a los docentes a un uso prudente de los recursos tecnológicos dentro de ellas y el Gobierno prepara una legislación para proteger a los menores en entornos digitales, la prevención en casa, alineada con el abordaje integral que reclaman expertos, cojea en muchos casos. Según los datos obtenidos por Educación tras entrevistar a 172.000 integrantes de la comunidad educativa, una de cada seis familias admite que nunca o casi nunca limita el uso de los dispositivos electrónicos y la conexión a la red de sus vástagos y, si bien casi siete de cada diez refieren que nunca, o casi, permiten a sus hijos conectarse en horas de estudio, una tercera parte (el 32,2%) deja que se conecten a internet durante todo el día, como informan desde Educación en un comunicado.

El estudio, del que avanzó el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, conclusiones el lunes y que el conselleiro de Educación, Román Rodríguez, presentó ayer en el Consello Galego para a Convivencia Escolar como el “PISA de la convivencia escolar”, refleja, además, que los adolescentes no desaprovechan la oportunidad de conectarse a la red. Las excepciones son contadas: solo un 2% no se conecta. Sí lo hacen varias veces por semana o casi todos los días ocho de cada diez alumnos de 5º y 6º de Primaria (de 10 a 12 años) y de ESO y, en el caso de los más pequeños, dos terceras partes pasan desde una hora a más de cinco en la red de lunes a viernes.

Además, muchos se conectan desde su propio teléfono: los datos reunidos indican que más de la mitad de los niños de 5º y 6º de Primaria tienen su móvil y un 90,6% en la ESO. En las enseñanzas obligatorias, las redes sociales son generalizadas, con casi un 73% del alumnado. TikTok es la preferida en la ESO.

Aunque el grueso de los adolescentes encuestados no participa en apuestas en línea, de la que ya advierten estudios como los dirigidos por el profesor de la USC Antonio Rial Boubeta, una pequeña parte se gasta así el dinero. En quienes estudian Secundaria, reconocen apuestas por internet un 4,85% de encuestados de los centros públicos y concertados, lo que supone unos 4.600 escolares, mientras que la cifra sube a un 7,6% cuando se les pregunta a los chicos y chicas que cursan enseñanzas posobligatorias (más allá de 16 años).

En la macroencuesta también se les ha cuestionado por el consumo de videojuegos como entretenimiento y está muy extendido, sobre todo de 10 a12 años. En estas edades es una opción para el 80,8% del total y baja hasta casi el 68% en la ESO y a menos del 57% en FP y Bachillerato. Los datos facilitados por Educación no especifican cuántas horas juegan ni a qué, aunque estudios como los realizados por la USC y la Fundación Barrié de la Maza reflejan que unos seis mil menores gallegos tendrían ya problemas de adicción y que ese fenómeno se triplica entre quienes son asiduos de juegos para mayores y violentos.

En la red también acceden a pornografía. El Estudes, que entrevista a alumnos de 14 a 18 años, advierte que casi un 31% de encuestados en Galicia reconoce visitar semanalmente páginas de adultos en internet. Educación también incluyó esa pregunta y una inmensa mayoría asegura que no accede a esas webs: un 64% del alumnado de enseñanzas obligatorias proclama no haber entrado nunca y lo mismo un 45% entre los mayores. Sí lo admite un 31,2% del alumnado de 5º y 6º de Primaria, en un arco que va desde el “casi nunca” a “muchas veces” lo que reconoce casi el 11%.

En relación a los dispositivos tecnológicos como fuente de conflictos, un 4,5% de estudiantes de ESO señala que “recibió amenazas, intimidaciones, insultos o algo parecido” a través de la red, porcentaje bastante similar a quienes lo declaran así en posobligatorias (4,3%).

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