Sanidad activa un plan de control de las enfermedades que transmiten las garrapatas

El parásito que contagia la dolencia de Lyme se detecta en Galicia y la cornisa cantábrica pero el Ministerio vigilará todo el territorio

El aumento de las temperaturas por el calentamiento global, así como por factores de tipo ecológico y biológico, han provocado un “aumento exponencial” de las poblaciones de garrapatas, que no solo pueden provocar molestas picaduras sino transmitir enfermedades. Para tratar de mitigar el problema, el Ministerio de Sanidad ha decidido incluir en el plan de prevención, vigilancia y control de las enfermedades transmitidas por vectores, que son aquellas infecciones propagadas por insectos, un capítulo específico de medidas destinadas a mitigar los efectos de las picaduras de garrapata en la salud.

Estos insectos pueden transmitir varias enfermedades, tanto a los humanos como a los animales, pero al Ministerio de Sanidad le preocupa especialmente dos: la fiebre hemorrágica Crimea-Congo y la enfermedad de Lyme.

La primera se detectó por primera vez en España en 2016 y desde entonces se han diagnosticados 15 casos graves, 14 infectados por la picadura de una garrapata y el último por transmisión interna en un hospital. Tres de ellos han fallecido. Afortunadamente, la fiebre hemorrágica Crimea-Congo suele producir cuadros con síntomas leves, que no se detectan, pero cuando produce cuadros graves, la mortalidad oscila entre un 20% y un 40%. Hasta el momento no se han detectado casos en Galicia.

La enfermedad de Lyme es más frecuente, se calcula una incidencia de 3 casos por cada millón de habitantes, y también produce síntomas leves pero puede causar invalidez o problemas de movilidad a largo plazo. La garrapata que puede contagiar Lyme se concentra en el norte de España pero la vigilancia se va a ampliar a todo el territorio nacional ante la posibilidad de que se extienda por la península. En Galicia y Asturias, esta dolencia triplicó su incidencia en los quince años. Las personas hospitalizadas por esta dolencia en Galicia, pasaron de 28 entre 2005 y 2007 a 71 entre los años 2017 y 2019. Desde 2014, 464 gallegos han pasado esta enfermedad.

De hecho, la enfermedad se considera endémica en la cornisa cantábrica y en Galicia.

Entre sus síntomas están el dolor de cabeza, dolores articulares y musculares, erupción cutánea, fatiga, fiebre, dificultad de coordinación, parálisis facial, latidos irregulares del corazón y pérdida de audición. Si no se aplican medidas de contención temprana, puede derivar en un Lyme crónico y grave, que puede causar incluso la muerte. Un diagnóstico en una etapa temprana y la prescripción adecuada de un tratamiento antimicrobiano suelen evitar el ingreso hospitalario.

El mosquito

No todas las garrapatas transmiten enfermedades, pero ante el aumento de estos insectos que ha traído consigo el cambio climático, entre otros factores, Sanidad ha decidido incluir a esta especie de forma específica en plan de vigilancia, con el fin de incrementar los controles y las medidas preventivas.

El plan contra las enfermedades transmitidas por vectores del Ministerio ya contempla una parte dedicada a las enfermedades transmitidas por el mosquito Aedes: dengue, chikunguya, zika y fiebre amarilla y otra parte a las infecciones transmitidas por el mosquito común (Culex), como la fiebre del Nilo Occidental, Usutu y fiebre del Valle del Rift.

A este respecto, la coordinadora del plan y jefa de área del centro de coordinación de alertas y emergencias sanitarias (CCAES), dirigido por Fernando Simón, Lucía García San Miguel, avisa de que “el verano es la época de las enfermedades transmitidas por vectores y es cuando se esperan casi todas las alertas”. Así, es probable que el mosquito tigre, “que no transmite nada porque no está infectado, pueda infectarse por un caso de dengue o chikunguya, que es lo que más hay en América”, picar a una persona con estas enfermedades y luego transmitirlas en España al picar a otra persona. Así, se podría producir este verano un brote de dengue u otras enfermedades emergentes.

La fiebre del Nilo occidental

También es “muy probable”, según García San Miguel, que este verano se detecten casos de fiebre del Nilo occidental, sobre todo en Andalucía, el Delta del Ebro y las zonas con lagunas de Extremadura. En el resto de España no hay riesgo.

El problema de la fiebre del Nilo Occidental es que puede causar meningitis o encefalitis, en los cuadros más graves y menos frecuentes (el 1% de los casos).

Una de las patas importantes del plan de prevención de las enfermedades transmitidas por vectores es la colaboración ciudadana. Así, plataformas como Mosquito Alert, a la que los ciudadanos pueden mandar fotos de mosquitos y picaduras, ha permitido detectar al mosquito tigre en 96 municipios donde no había constancia de su presencia.

“El 21% de los descubrimientos de mosquito tigre en España desde 2014 se han realizado gracias a la ciudadanía. Científicamente hemos demostrado que la ciencia ciudadana es eficaz tanto en la detección de mosquitos invasores, como eficiente, siendo 8 veces más coste-efectiva que la vigilancia tradicional. Por ello es un gran complemento a los métodos de vigilancia tradicionales”, explica Frederic Bartumeus, codirector de Mosquito Alert e investigador del Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB - CSIC).