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Malabares sobre tablero, el arte de la inclusión

Tras formarse con el creador del ‘juggle board’, Ilaria Cieri enseña esta disciplina funcional

Ilaria Cieri durante una formación.

Ilaria Cieri durante una formación. / Cedida

Carolina Sertal

Una metodología basada en la accesibilidad y en la adaptabilidad, «que tiene que ver con replantearse el hecho de qué manera transmitimos conocimiento y que esta sea de una manera más inclusiva, de forma que cuantas más personas puedan beneficiarse de ello mejor. Es una práctica que puede realizar cualquier persona y realmente el reto está ahí, en que no hace falta ser artistas o personas vinculadas a las artes circenses para hacer malabares, es una práctica que todo el mundo puede aprender, porque hay formas distintas de aprender y enseñar, también en contextos diferentes a los que estamos acostumbrados a ver tradicionalmente».

Frente a la imagen del profesional lanzando distintos objetos al aire con impecable ejecución, Ilaria Cieri hace referencia al denominado malabarismo funcional con estas palabras, añadiendo que «el malabarismo es mucho más que lanzar objetos al aire. Es una relación muy especial que construimos con cualquier tipo de objeto y no solo con una finalidad lúdica, sino que también tiene una intencionalidad, porque si queremos mejorar la relación que cada día tenemos con determinados objetos, el malabarismo es una práctica que estimula muchísimo a nivel cognitivo y mejora las habilidades, lo que se puede aplicar en la vida cotidiana».

A la izquierda, Ilaria Cieri durante una clase. Abajo, personas practicando los malabares en el ‘juggle board’. |  Cedidas

Personas practicando los malabares en el ‘juggle board’. / Cedida

Tras formarse en España hace unos ocho años con Craig Quat, el creador del denominado juggle board o tablero de malabares, un sistema didáctico que pretende favorecer la accesibilidad de toda la población a esta disciplina circense, así como el desarrollo de habilidades cognitivas y conexiones psicomotrices, Ilaria Cieri visita Vigo este próximo fin de semana para impartir una formación intensiva en malabarismo funcional con el objetivo de dar a conocer esta modalidad y que otros profesionales puedan, al igual que hizo ella en su momento, incorporarla para trabajar en centros de personas con discapacidad, de la tercera edad e incluso de menores en Galicia.

A la hora de realizar los ejercicios contemplados en el marco del malabarismo funcional, Ilaria Cieri indica que «se trabaja con diferentes tipos de objetos, aunque las pelotas son las que más solemos utilizar, y gracias al tablero es posible realizar los patrones de los malabares en el aire de forma inclusiva. Personas con movilidad reducida, por ejemplo, pueden acceder a esta técnica porque no tienen que agacharse a recoger el objeto del suelo cuando cae, es decir, se acondiciona el juego sin esa barrera del movimiento. Por otra parte, como no es verbal, personas con dificultades del habla o sin ella se comunican a través de objetos, la comunicación es clara a través de ellos y de forma lúdica, por lo que se van generando las conexiones y la empatía».

Beneficios constatados

A la hora de analizar los principales beneficios de la metodología del malabarismo funcional, Ilaria Cieri da como primera respuesta que «promueve el desarrollo integral porque hay más factores físicos relacionados con la práctica de la manipulación de objetos y, a nivel cognitivo, tenemos desde la memoria a la capacidad de procesar información, que para mí es lo más importante, porque es una actividad que permite desarrollar los dos hemisferios». Asimismo, la formadora hace referencia a los beneficios sociales, puesto que «puedes practicar contigo mismo, pero también hay una práctica social y no deja de ser un juego. Todas las ventajas que puede dar el factor lúdico están ahí, porque el circo no es competitivo, es colaborativo, por lo que hay importantes ventajas sociales», detalla.

En el caso de Vigo, la formación que impartirá Cieri es posible gracias a la organización por parte de Claudio Casaccia, de Atípico Circo, desde donde destacaron que el principal objetivo es «acercar el circo como herramienta de transformación social al mayor número de personas. Los malabares funcionales ayudan a hacer más accesible esta disciplina a quien quiera practicarla: personas con discapacidad, con movilidad reducida, mayores... Y nosotros queremos formarnos para poder emplearlos en nuestras propias actividades, ampliando así la oferta a estos colectivos en Vigo».

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