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Tribunales

"[El agua] entra con mucha fuerza. Estoy subida en el sofá, pero está entrando"

La jueza de la dana incorpora las transcripciones de las llamadas de los seis usuarios que activaron la teleasistencia el 29 de octubre y que fallecieron, junto a otros 31 usuarios más

Video de À Punt de las inundaciones en Utiel el 29-O.

À Punt

Laura Ballester

València

"Hola, hola, estoy muy asustada, me está entrando agua en casa". Es la angustiosa llamada que una mujer usuaria del servicio de Teleasistencia realizó el 29 de octubre, poco antes de morir. La transcripción de las llamadas, facilitadas por las empresas gestoras del servicio, se ha incorporado a causa de la dana, tras obtener la jueza del Tribunal de Instancia 3 de Catarroja, Nuria Ruiz Tobarra, la autorización de los familiares directos. Ayer se notificaron a las partes dos de las llamadas, pero únicamente transcritas por la letrada de la administración de justicia del juzgado. Se hace así por deseo expreso de la magistrada de la dana, para evitar que se difundan los angustiosos audios. La conversación revela la tensión, el miedo y la desesperación que vivieron el 29 de octubre los usuarios de la teleasistencia, habitualmente personas mayores, algunas con problemas de movilidad.

Una de las afectadas vivía en Picanya. Tras dos llamadas de rutina que debieron producirse por la mañana, porque la mujer aclara a la operadora que aún no se había levantado. El tercer audio es en el que la mujer alerta de la inundación al teléfono de la asistencia, a las 18.54 horas. "Hola, hola, estoy muy asustada, me está entrando agua en casa". A lo que la operadora le pregunta: "Esta asustada, ¿por qué?". La mujer le responde: "Porque tengo llena de agua". La teleoperadora le responde: "Vale, ¿le está entrando agua, cariño?". La mujer asiente: "Por todas partes. Me puedo caer". Desde la teleasistencia le aconsejan subirse al sofá o a la cama. La mujer ya estaba subida al sofá. "No se mueva de ahí, voy a avisar a los servicios de emergencia", le responde la operadora. "Por favor, por favor", le ruega la mujer. "Vale, vale, tranquila, cariño", la tranquiliza la trabajadora de la teleasistencia. "Gracias", responde la mujer a las 19.04 horas. Aún quedaba una hora para que Emergencias enviara el Es Alert de las 20.11 horas. El resto de la transcripción revela que la teleoperadora constata que "el 112, policía están saturados".

La teleoperadora y la mujer aún tuvieron una última conversación, en la que la trabajadora seguía insistiendo que se subiera a una mesa. "[El agua] Entra con mucha fuerza. Estoy subida en el sofá, pero está entrando", informaba la mujer, acongojada. "Intente ir del sofá a la mesa y suba a la mesa. Sigo pidiendo ayuda, ¿vale?". La mujer le contesta: "Vale, por favor, rápido". La operadora la consuela. "Sí, cariño, no se preocupe, sigo pidiendo ayuda". "Vale, ay", es la última frase que quedó registrada de la mujer de Picanya. Los otros siete audios son los mensajes del 112 colapsado y las señales acústicas. La transcripción no refleja las horas en que se produjeron estás dramáticas conversaciones.

En el caso de la llamada transcrita de Utiel, fue la hija de la usuaria la que contactó con el servicio de Teleasistencia porque no podía hablar con su madre, de 90 años, que vive sola. "Estamos inundados. Me han dicho que han ido los bomberos, pero no podemos pasar de ninguna manera a la casa (...) No sé si la han sacado, o si está en casa. Si está en casa tiene que estar muy mal. Porque está el agua hasta arriba. Miren a ver si me lo pueden solucionar por favor", pide la hija de la mujer nonagenaria, con la que ya no pudieron hablar. Eran las 15.51 horas del 29 de octubre.

"No estamos haciendo rescates"

Los operadores de la teleasistencia constatan al teléfono de emergencias 112 que "no hay luz, ni servicio de nada". Las llamadas a la Policía Local son agónicas. Los agentes les llegan a pedir que "vayan al grano, que tenemos muchas llamadas". La Policía Local de Utiel incluso admite: "No, no estamos haciendo rescates, aparte no tenemos contacto directo con... estamos cogiendo mensajes, los pasamos vía telefónica al punto de coordinación y no sabemos nada más".

La falta de noticias desespera a la hija de la fallecida de Utiel (donde murieron seis personas): "He hablado con una vecina de enfrente y dice que estaba entrando el agua por las ventanas, que no podían pasar la calle. Para pasar. O sea que mi madre está dentro. Entonces con 90 años y si tiene la casa medio llena de agua, no se cómo estará ya. Por eso me urgía. Yo me temo lo peor. Me temo lo peor". La teleoperadora siempre intenta mantener la calma. Pero la mujer insiste en otro de los 15 audios que quedaron registrados de sus gestiones esa tarde. "Está todo el pueblo cortado. Están trabajando la UME con barcas y todo. No sabemos nada, y encima se ha ido la luz, y todo, y no... no sabemos nada". Finalmente la trabajadora de la teleasistencia admite el colapso porque "hay muchos pueblos en la misma situación: Paiporta, Catarroja, Algemesí, estamos aquí que no llegamos, o sea que... Y claro, todos los servicios están saturados, no contesta ni Dios, te cuesta un montón que te puedan coger, vale pues a ver si en nada podemos hablar y decir que ya está todo y que está todo bien".

La jueza de la dana: "Las llamadas revelan la gravedad de lo sucedido"

Las llamadas transcritas revelan, según la jueza, "la gravedad de lo sucedido, la carencia de avisos a la población lo patentiza, una vez más otra prueba: las llamadas al servicio de teleasistencia, tanto de las personas que fallecieron, conscientes del avance del agua, como las de sus familiares". La magistrada recuerda que en el procedimiento "se acumulan decenas de testimonios de personas que vieron a sus allegados fallecer, familiares que avisaron a los servicios de emergencia con resultado nulo, que alertaban del lugar concreto donde estaban a punto de perecer, que se despedían, que intentaban sostener a sus familiares, física y anímicamente, la grabación de cómo el agua arrastraba el coche donde iban dos víctimas; las declaraciones de familiares que murieron salvando a otros", señala Nuria Ruiz Tobarra, identificando por sus nombres a estas víctimas.

La magistrada añade que consta en las grabaciones recabadas por la empresa Servicios de Telasistencia la realizada por la hija de una de las víctimas, a las 15.51 horas del día 29 de octubre de 2024, en la que expresa que Utiel está inundada, y la preocupación que siente por su madre, que desgraciadamente se hizo realidad". Otra llamada, como contó ayer Levante-EMV, "de una de las personas fallecidas, a las 18.54 horas, efectuada por la propia usuaria de dicho servicio en Picanya, expresando su temor al ver cómo el agua entra en su domicilio, posteriormente contactaron con ella a las 19:04 horas, después ya no fue posible". También revela que "en Paiporta otra de las víctimas también contactó con el servicio de teleasistencia, a través de su esposa, a las 18.52 horas, y pereció finalmente el usuario del servicio".

Información que manejaba la empresa adjudicataria de la telasistencia. Pero, recuerda la magistrada, "el aviso a la población a través del sistema Es Alert se producía las 20.11 horas, la mayoría de las víctimas habían fallecido, aunque no todas. Entre las que fallecieron más allá de dicha hora, se pueden señalar los fallecidos en Sot de Chera, un padre y su hijo. La madre y hemana "pasaron la noche junto al cuerpo sin vida del menor". También relata la magistrada el caso de un camionero que "con su camión a la altura de Ventamina, tuvo el último contacto telefónico vía whatsap a las 22.25 horas. Una persona lo vio caer de la cabina del camión".

Fallecimientos a los que el Cecopi "no llegó a tiempo"

Casos de fallecimientos para los que el Cecopi no llegó a tiempo, como señala la magistrada. "El Cecopi se había convocado a las 15.00 horas para celebrarse a las 17.00 horas. No se celebró inmediatamente tras su convocatoria. El retraso no sólo era manifiesto con carácter general para la organización de las medidas de protección a la población, (máxime si tenemos en cuenta cómo se desarrolló la reunión, con cortes continuos y desconexiones de los intervinientes presenciales para reflexionar), sino también en dicha reunión ya no se podían adoptar medidas para salvar la vida de las víctimas de Utiel, ya que a dicha hora habían fallecido en su mayoría o estaban a punto de fallecer. Lo mismo sucedió en localidades como l'Alcúdia, Godelleta, Turís y Torrent", señala la magistrada.

Cabe recodar que, según informe de Emergencias aportado a la causa judicial la vicepresidenta y consellera de Servicios Sociales, Susana Camarero se unió a la reunión del Cecopi (Centro de coordinación operativo integrado, el cerebro de la emergencia), de forma telemática, a las 17.02 horas y la abandonó 38 minutos después, a las 17.40, para acudir a una entrega de premios que según su agenda oficial transcurrió entre las 18.00 y las 19.15 horas. Según las explicaciones facilitadas por Camarero, la vicepresidenta no forma parte del Cecopi sino que fue convocada como "invitada". Y se volvió a conectar tras las grandes decisiones (sobre todo el envío del Es Alert de las 20.11 horas) ya tomadas: a las 20.58 horas sólo dos minutos y, posteriormente, de nuevo a las 21.43 horas.

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