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La cumbre del clima entra en su recta final apelando a la «fuerza colectiva»

En las últimas negociaciones de la COP30 de Belém se anhelaba llegar a un acuerdo que uniese fuerzas para lograr grandes objetivos a pesar de las diferencias existentes

Manifestantes protestan en la entrada de la cumbre del clima de Belém (COP30), ayer. |  Efe

Manifestantes protestan en la entrada de la cumbre del clima de Belém (COP30), ayer. | Efe

Valentina Raffio

Belém (Brasil) Enviada especial

Ayer, en Belém, la ciudad se despertó con un sol radiante, un calor que quita el aliento y un ambiente cargado de energía. La jornada arrancó como uno de esos días en los que no apetece quedarse encerrado entre cuatro paredes y, mucho menos, tener conversaciones sesudas. Quizás es por eso que durante las primeras horas del día, en los pasillos de la cumbre del clima se respiró un ambiente de cierto frenesí.

Pero con el paso de las horas, la irrupción de un nuevo actor en la sala lo ha cambiado todo. Una tormenta amazónica se desató sobre la cumbre del clima y, con el rugir de los truenos y de la lluvia, recordó a los negociadores que es el momento de pisar el acelerador y llegar a un acuerdo. Porque faltan unas horas para el cierre oficial de este encuentro y aún no está claro cómo terminará. Quizás es por eso que la naturaleza misma rugió ayer por un acuerdo ambicioso.

En la recta final de las negociaciones de Belém todo el mundo habla de «mutirão». Se trata de una palabra indígena que apela a la «fuerza colectiva» para lograr grandes cosas. O a cómo la unión de muchas personas puede lograr cosas que, de otra forma, jamás serían posibles. El presidente de la cumbre, André Correa do Lago, apeló a esta filosofía durante el principio del encuentro como fórmula para tejer consensos en tiempos de tanta división.

Se dice que también ha utilizado este término para estructurar las negociaciones en sí y para, por ejemplo, pedirles a los países que llegaran a la mesa de debates con soluciones constructivas antes que con puntos de discordia. Y finalmente, según ha anunciado en los últimos días, este espíritu también se reflejará en un texto final en el que se recoja el mensaje de la cumbre. Un «acuerdo de mutirão» para «unir a toda la humanidad para avanzar en la lucha climática».

La presidencia de Brasil afirma que el acuerdo final de esta cumbre llevará el nombre de «mutirão» y que servirá para «unir a toda la humanidad para avanzar en la lucha climática» La presidencia publicó una batería de borradores de lo que serán los «acuerdos de Belém» durante la mañana del martes. En ese momento, los textos aparecieron llenos de corchetes, paréntesis y cursivas que mostraban, diplomáticamente hablando, que aún había muchas divergencias.

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