Entrevista | Carolina Iglesias Cómica y escritora coruñesa que participa este viernes en un acto organizado por Les Coruña
Carolina Iglesias, en A Coruña: «Ser visible es una responsabilidad que tengo con mi yo de pequeña»
La cómica, escritora y comunicadora Carolina Iglesias creció en Oleiros sin saber muy bien qué era lo que le pasaba, lo descubrió muchos años después, al verse reflejada en el espejo de la bisexualidad. Para que otras niñas no crezcan sin referentes, ella se hace visible. «No me arrepiento de nada», admite

Carolina Iglesias, en una imagen promocional / Carlos Villarejo
La cómica y escritora Carolina Iglesias (Oleiros, 1993) vuelve a casa este viernes, 28 de noviembre, de la mano de la asociación Les Coruña, para asistir a un encuentro en el local Claro Boba!, en el número 37 de la calle Socorro, a partir de las 22.00 horas. A las 21.30 horas, la empresa sueca especializada en juguetes sexuales y autocuidado LELO ofrecerá un taller sobre sexualidad femenina. Las entradas cuestan 20 euros y están a la venta a través de la web woutick.com.
¿Hay más apertura actualmente en cuanto a diversidad sexual o la hubo y estamos en retroceso?
No podemos decir que no hayamos avanzado en este tiempo, yo noto mucha diferencia de cuando yo era adolescente, que fue hace quince años, a ahora. Entonces no se hacían actos en A Coruña como el de este viernes, o si los había, yo no me enteraba. Gracias a este avance contamos con protección en las instituciones, tenemos más derechos y visibilidad en los medios. Todo esto hace que mucha gente que no sabe qué es, que no sabe qué siente ni sabe qué le pasa, tenga la vida más fácil. Me asustan ciertas cosas que veo, pero también me ilusiona ver cómo se implica la gente que no es del colectivo. Ya no se considera una cosa de nicho, es una preocupación global y eso significa que estamos avanzando.
¿Tenía referentes de personas bisexuales en la adolescencia?
No conocía a nadie ni sabía que esa combinación podía existir. Yo no tuve ningún referente hasta los 22 años, aproximadamente, ya en Madrid, que fue cuando empecé a conocer a personas bisexuales. Yo ni siquiera sentí que tuviera represión de ningún tipo conmigo misma porque no sabía que era posible esa opción. Por eso yo intento y quiero ser visible, porque estaría mucho más tranquila si no hablase de lo que soy. Para mí esto es una responsabilidad con el colectivo y con mi yo pequeña, que si hubiera sabido antes lo que le pasaba habría sido más feliz y habría tenido una vida diferente. Al final eso, el intentar decir lo que eres es una forma de facilitar la vida a la gente.
Actualmente, en la ficción hay más referentes sobre las diferentes opciones, hace años no había tanta diversidad.
Cuando era adolescente existían algunas series donde había lesbianas, gays ha habido alguno más. La bisexualidad nunca se ha entendido ni para chicos ni para chicas. Las mujeres, en general, tenemos un pesar, que es que en gran parte de la ficción, en los 2000, cuando había una pareja de dos chicas, una acababa muerta o con un hombre. Esto es algo que, como idea de una trama, puede ser interesante, pero cuando pasa en muchas series, ya dices: «tendremos que resolverlo de otra manera, sobre todo cuando hay tan pocos referentes». Lo que necesita el colectivo también son referentes de parejas que acaban bien, que son felices. Como fueron Fernando y Mauri en Aquí no hay quien viva, que se dejan, vuelvan, que se quieren mucho, que les aceptan... La gente, al ver eso en la ficción, tiene menos miedo en la vida real. Hay sitios en los que se discrimina al colectivo, pero otros en los que no tiene ningún problema.
Esa decisión de querer ser visible, de ser referente, que le den premios por ello, como el Marcela y Elisa, ¿es una carga añadida a su perfil público?
Hay gente que es visible y no tiene el aplauso o la celebración que yo tengo. Hace años hice un vídeo hablando de ser bisexual, entonces para mi entorno ya estaba fuera del armario, por decirlo de alguna manera, pero de repente se convirtió en una noticia que se publicó en muchos medios y me preocupó un poco, porque dar que hablar por estas cosas me cuesta un poco. Pero para mí compensa cuando viene la gente y te cuenta sus historias con confianza y te cuenta que le has dado fuerzas para hablar con sus padres o para ir a terapia, o simplemente cómo empezaron a hacerse preguntas... No me arrepiento de nada.
Al menos usted pudo elegir cuándo y cómo lo decía, otras no tuvieron esa oportunidad.
Es muy fuerte. Yo cuando iba a salir ese vídeo fue cuando se lo dije a mi abuela, se lo dije antes de que le llegase por otro lado. Para mí, mi abuela, que tiene 84 años, es un ejemplo total, porque me dijo: «A mí no me enseñaron a entender estas cosas, pero si tú eres feliz, yo también».
Se da la paradoja de que hay abuelas modernas y de que hay jóvenes del colectivo votando a partidos que van en contra de sus propios intereses, ¿le encuentra explicación?
Estamos en un momento de mucha desinformación. Cualquier cosa que leemos la tomamos como verdad, y si basas tu pensamiento en un tuit o en lo que te dice una persona, al final, lo que tienes es mucho ruido en la cabeza, tanto jóvenes como mayores. Yo veo un montón de noticias falsas en todas partes, titulares engañosos y así es difícil saber qué es verdad y qué no, sobre todo, cuando te están diciendo todo el rato que te están mintiendo. Te vuelves loco. Si esa gente levantase la cabeza [del móvil] y escuchase las vidas que te cuenta la gente, creo que cambiaría de opinión y se daría cuenta de que el colectivo de LGTB no es el enemigo.
- Dos cadenas abren en Marineda City sus primeras tiendas en Galicia, donde habrá nuevas inauguraciones
- Tres amigas de Arteixo marcan la pisada del futuro con su zapatería barefoot: 'Fuimos las primeras en la comarca
- La huelga de bus en A Coruña volverá este viernes 12 de diciembre sin previsión de cumplir mínimos
- De ilusión a pesadilla: Una artesana abandona el poblado navideño de A Coruña tras volar el techo de su puesto
- El mercado de Navidad de María Pita, «adecuado» y con público según el Concello de A Coruña
- Los positivos por drogas entre repartidores en Galicia superan en un 80% a las alcoholemias
- PP y BNG exigen al Ayuntamiento de A Coruña que informe de la candidatura para ser sede del Mundial 2030 y las obras de Riazor
- La alcaldesa de A Coruña lleva al portavoz del PP a la Justicia por acusarla de acosar a funcionarias