«Es una ilusión inmensa, confirma que potenciar el producto cercano funciona»
«La ciudad [Ourense] es el complemento perfecto de la experiencia gastronómica»
L. González
El chef ourensano Miguel González acaba de recuperar la estrella Michelin que ya había lucido en su restaurante de Pereiro de Aguiar y que había perdido al trasladarse al centro de Ourense a mediados de 2025. Seis meses después de la reapertura, el reconocimiento vuelve a la puerta de su local. Hablamos con él en el día siguiente a la gala.
Se traslada a Ourense, abre un nuevo restaurante y en medio año vuelve a presumir de estrella, ¿cómo recibió la decisión?
¡Es una ilusión inmensa! Aunque sobre todo es tranquilidad, la tranquilidad de saber que lo que uno hace es lo correcto, la de saber que la línea en la que estamos trabajando —potenciar el producto próximo e introducir el agua termal en la gastronomía— tiene sentido, funciona y tiene reconocimiento. Es muy emocionante.
Era algo por lo que trabajaban, pero ¿se lo esperaban?
Por supuesto que no. Queríamos, claro, pero es muy complicado y nunca tienes la certeza de que vayas por el camino correcto ni de que ese sea tu año por múltiples razones. Trabajas con la máxima calidad, con sentido, buscando mejorar... y luego puede llegar o no la estrella. No hay varita mágica. Por eso, cuando llega, la ilusión aún es mayor.
Habla de ilusión, pero no es la primera vez que tiene estrella Michelin, aquel galardón llegó durante la pandemia, ¿cómo vivieron esta segunda ocasión?
Son tantas las diferencias... Incluso en la forma de sentirlo. Precisamente aquella primera vez coincidió con época de pandemia, sin gala, sabiendo los resultados por el ordenador... Fue especial pero de otra manera, dejando la espinita de qué pasaría en un acto tan emblemático, poder sentir la emoción, la tensión, la alegría, el momento compartido... Todo eso ha llegado ahora, ha sido muy intenso.
¿Diría que la emoción ha sido mayor?
Sin duda, mucho más, por todo lo que hay detrás y que es lo que se merece el reconocimiento. Hicimos un esfuerzo enorme con el traslado siempre pensando en nuestros clientes, que es a los que nos acercamos día a día. Fue una inversión brutal apostar por venir al centro de Ourense dejando atrás nuestra etapa en Pereiro de Aguiar, donde ya estábamos asentados. Lo hicimos con la intención de mejorar servicios, colaborar con los vecinos, tener la fuente termal al lado... Que todo ello se transforme en reconocimiento es un impulso y una gran fuerza para seguir en este camino.
Con el traslado, ¿ha cambiado el perfil de la clientela?
No, el cliente sigue siendo el mismo, pero sí hay una diferencia grande: la comodidad. Estar en pleno centro le permite a los comensales evitar el desplazamiento en coche, con lo cual ya no se preocupan del mismo modo a la hora de acompañar los platos con las bebidas, porque ya no tienen por qué conducir. Además si quieren salir están al lado de los Vinos, para visitar están las Burgas, la catedral... La ciudad es el complemento perfecto de la experiencia gastronómica.
- Mirtha Aranda, repostera de Arteixo: «Me despedí de mi país haciendo 2.000 panetones para mis vecinos»
- Cabalgata de Reyes de 2026 en A Coruña: Consulta aquí el recorrido y el horario
- Así se moverá el Deportivo en el mercado de invierno: una prioridad y muchas necesidades
- Los bomberos de A Coruña rescatan a una persona encerrada en un tendedero
- Así está la clasificación de Segunda: una oportunidad para el Deportivo de recuperar el liderato
- La Xunta extiende a A Coruña y Sada su plan de convertir bajos en vivienda pública
- Prisión provisional para el detenido por matar a un hombre en el parque de Santa Margarita en A Coruña
- La estación de buses de A Coruña, vacía y sin servicios mínimos en la tercera jornada de huelga