Artistas gallegas se suman al boicot mundial contra Spotify
Guadi Galego o Carme López la abandonan por cuestiones éticas | En Euskadi más de 160 grupos se retiran también | Critican que el fundador de la marca invierta en tecnología militar mientras paga una miseria a las bandas |Spotify llega a abonar un euro por 1.000 reproducciones

Concierto de Guadi Galego con lleno en el teatro Colón / Iago López
mar mato
Es un movimiento a cámara lenta pero cada vez más fuerte aunque no sabemos a dónde llevará ni el impacto final que quedará. Primero, en el verano, artistas como Björk retiraron su música de Spotify Israel para protestar contra el genocidio en Palestina. Según el movimiento No music for genocide, ahora superan el millar. Otras bandas optaron por algo más drástico: suprimir sus canciones de la plataforma a nivel mundial. El cabreo va en aumento por distintas cuestiones «éticas» de la plataforma y en Euskadi más de 160 bandas (incluido Fermín Muguruza) la han dejado mientras en Galicia artistas como Guadi Galego o Carme López (Carmela) han seguido los mismos pasos.
En los últimos meses, la llamada al boicot ha ido in crescendo para hacerse más evidente en el Estado español en las últimas semanas si bien ya desde 2021 hubo una llamada a abandonar el catálogo. El motivo fue el conocer que el fundador y desarrollador de la compañía, Daniel Ek, había invertido parte de sus beneficios en Helsing, una empresa alemana de tecnología militar basada en IA, análisis de datos, sistemas de radares, satélites multisensoriales o drones de ataque, estos últimos entregados a Ucrania.
Guadi Galego no entra en detalle para explicar su salida de Spotify, pero señala que hace mucho tiempo que tenía pensada la decisión.Añade que se muda recomendando a la gente que «busque plataformas más éticas que proporcionen un beneficio más real al artista» y que sean «menos tóxicas» para el mundo. Apunta que entiende que la gente no siga esta senda del portazo.
La intención de abandonar Spotify, de todas formas, no resulta fácil de ejecutar. Por ejemplo, los grupos vascos Negu Gorriak o Kortatu anunciaron su marcha pero en la tarde de ayer, al entrar en la platafoma, aún podíamos encontrar algún tema. Lo mismo ocurría con Guadi de la que podemos escuchar Equilibrar o Mar dos balandros.
La propia cantautora lucense señalaba en sus redes que si bien retiraba todas sus canciones propias, se veía obligada a dejar otras que presentaban colaboraciones con otros artistas que «por motivos contractuales no están» bajo el control o la gestión de la propia Galego.
De quien no queda rastro en Spotify es de Carmela, otra cantautora lucense del ámbito de la música tradicional cuyo último trabajo discográfico fue Vinde todas. En declaraciones a este diario, explica que tomó la decisión por varias razones, entre las que figura como «detonante» los negocios armamentísticos del ideólogo de Spotify. Reconoce que es una decisión «complicada» ya que es la plataforma musical de streaming con más búsquedas y catálogo más amplio. Agrega que tuvo que asosorarse bien para llevarlo a cabo.
En su caso, podemos encontrar el Vinde todas en Bandcamp, otra plataforma, si bien reconoce que esta se dedica más bien a música experimental. Explica que en Bandcamp se pueden subir las canciones y elegir si deseas que los temas tengan reproducciones ilimitadas; si cobras a partir de un número concreto de reproducciones por usuario... También se puede elegir la calidad de la descarga en el caso de la compra digital.
Pagos irrisorios
Tanto Guadi Galego como Carmela se muestran críticas con el trato económico que ofrece Spotify a las artistas. En el caso de Carmela esta apunta que «Bandcamp no es tan abusiva como Spotify» aunque sigue siendo un «negocio» a costa de las autoras y autores. Para entender el cuadro debemos saber cuáles son las cifras de Spotify y cuáles las de los pequeños artistas. La empresa día de hoy es el servicio de streaming de música de mayor calado del mundo, superando a Apple Music, Amazon Music o YouTube Music. Entre abril y junio de este año —según los datos de la propia firma en su web— tuvo 276 millones de oyentes con suscripción Premium (de pago). Supusieron el 40% de los usuarios.
En cuanto a ganancias, la compañía asegura que 2024 fue el primer año de beneficios con 1,14 mil millones de euros de ingresos netos, fuera de gastos.
También indica que a los artistas les pagó entre 0,003 y 0,0005 dólares por escucha. Aquí subyace otra de las críticas contra Spotify.
Patty Castro, secretaria y tesorera de la asociación gallega Músicas ao Vivo, ofrece un ejemplo que hiela: «Las reproducciones están muy mal pagadas. Por mil reproducciones, te pagan un euro».
Las personas ajenas a este mundo nos preguntamos cómo acontece esto. «El modelo de pago a los artistas por parte de Spotify —puntualiza Castro— se basa en la prorrata. Es decir, el dinero recaudado se reparte según la proporción de reproducciones de cada canción frente al total de reproducciones de la plataforma. Esto beneficia a los músicos o productoras que tienen millones de reproducciones. Por su parte, una banda pequeña o mediana solo llegará, con mucha suerte, a tener unos pocos cientos de euros al mes».
La batalla de los bots
A mayores, aparece otro problema que hunde más a los músicos independientes, los streamings falseados por inteligencia artificial.
«Es muy complicado controlar las cuentas falsas que crean discográficas para que haya un bot dando likes y haciendo streaming de temas. Eso hace que suban las reproducciones de la banda y, por lo tanto, el precio que recibirás a final de mes. Quienes acaban volviendo a perder son las bandas pequeñas que, a demás, no tienen visibilidad. El reparto que realiza Spotify nunca es justo. Son bots que paran la música, que buscan otra... Cada vez son mejores y Spotify no es capaz de identificarlos», detalla Patty Castro.
Defiende que «hay otras plataformas mejores que pagan más justamente a los músicos» pero reconoce que Spotify es la que más visibilidad ofrece por lo que resulta complicado salir de ella. «Los artistas estamos tan precarizados que dejar de poner música en una plataforma supone perder visibilidad y poder mantenerte como banda».
Pero ¿a qué plataforma irse? Bandcamp (paga 10-15 euros por 1.000 reproducciones), Qobuz, Tidal, Deezer o Soundcloud son algunas.
Suscríbete para seguir leyendo
- Qué es Trison, la multinacional coruñesa afectada por un incendio en Sada que cuenta con Inditex entre sus históricos proveedores
- Baroke: el mítico templo de A Coruña donde toda una generación aprendió a salir de fiesta
- Panadería Toñito expande su emporio de empanadas en Piadela con la construcción de sus nuevas instalaciones
- Los ingenieros que revitalizaron la plaza de Vigo de A Coruña con tres establecimientos: 'Abrimos Central Park en 2012 en el local que ocupaba la papelería América
- La Xunta propone dar un máximo de 200.000 euros a Alvedro para captar dos rutas, un 10% del presupuesto de Turismo para vuelos
- De Entrejardines a Correos: nueva reorganización en una parada clave de A Coruña por donde pasan 296 buses y 2.000 viajeros al día
- La difícil supervivencia de las cafeterías de instituto de A Coruña: "Con lo que te van a dejar vender, es inviable"
- Nueve imágenes que muestran el avance de la remodelación de los Cantones de A Coruña