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«No soy una persona de grandes aspiraciones; con poco soy feliz»

«Todo lo que estoy viviendo es como un sueño del que tal vez mañana despierte»

Antía Pinal. |  LOC

Antía Pinal. | LOC

ágatha de santos

A Coruña

¿Qué significa para usted ganar La Voz 2025?

Para mí es como si me hubiese tocado la lotería. Todo lo que estoy viviendo es como un sueño del que quizá mañana me despierte. Lo siento así, como una lotería, porque todos cantamos muy bien y que gane uno u otro depende un poco de la suerte. También de que la gente que me quiere estuvo ahí haciendo campaña a tope. Se lo debo todo a ellos.

¿Cómo está viviendo todo el cariño recibido?

Es algo súper bonito. Además, ese cariño viene de muchos sitios: de la calle, de haber cantado allí; de mi instituto, de un conserje que es maravilloso con el que hice muy buen vínculo y que me ayudó desde allí; de gente de Andalucía, porque tenemos un grupo de ayuda mutua y también colaboraron; y, claro, de Vigo, por ser gallega. Me encanta que haya representación gallega. Al final la campaña se hizo muy grande, vino apoyo de todos lados.

¿Cuándo comenzó a cantar en la calle?

Fue en septiembre del año pasado. En marzo de 2024 vi a una chica cantando en la calle en Vigo, se llama Ani, es argentina. Siempre me había hecho ilusión cantar en la calle; cada vez que veía a alguien le preguntaba: «¿Puedo cantar contigo?», porque me hacía ilusión compartir con la gente la música. Entonces, le pregunté cómo funcionaba todo y me explicó el equipo que tenía: el micrófono, la guitarra… y me dijo los precios, pero era caro. Así que, decidí trabajar. Ese verano trabajé en un estanco, gané el dinero y me compré el equipo. Mi madre me decía que estaba loca por gastar medio sueldo en eso, pero salió genial. Empecé a cantar en septiembre y fue maravillosamente bien. Antes también daba clases particulares para ganar algo más. Con lo que gané cantando en la calle me compré un iPad para la carrera y pagué clases de canto, que eran caras. Y de ahí pensé: «Ahora, al programa», porque siempre me han encantado los programas de la tele, desde pequeña. Nunca me creí que lo conseguiría a la primera, y menos, llegar tan lejos.

Y ahora que tiene la posibilidad de grabar un disco, ¿qué planes tiene? ¿Cree que podrá compaginar la faceta musical con sus estudios de Arquitectura en A Coruña?

No tengo ni idea. Por lo menos acabaré tercero, que es el curso que estoy haciendo ahora. Las asignaturas de este cuatrimestre las termino seguro; me he currado tres meses como para dejarlo ahora. Pero sí, ganar el concurso es un cambio radical.

¿Su sueño siempre ha sido cantar?

No soy de esas personas que lo tienen todo clarísimo. Le doy muchas vueltas a todo. Me encantaría dedicarme a la música porque me gusta mucho, pero Arquitectura también me mola. Soy de las personas que solo necesitan un mínimo de dinero para ser felices; no tengo grandes aspiraciones ni grandes sueños.

¿Cómo recuerda su paso por las audiciones?

Con nervios al principio. Canté casi la última, y yo me pongo muy nerviosa, pero estaba tan desesperada de esperar que cuando me tocó estaba feliz. Pensé: «Por lo menos voy a cantar». Ahí ya, cero nervios, solo ganas de disfrutar. Además, cuando algo lo llevas muy estudiado vas más tranquila. Yo repaso mucho: la letra, la afinación… Hay un coach vocal que te ayuda y te da confianza. Así vas segura.

¿Ha cambiado mucho esa Antía a la de la final?

Sí. Soy más consciente de todo: del público, la cámara, el escenario. Piso con más fuerza, me muevo más. Y lo de los nervios es increíble. Jamás pensé estar tan tranquila ahí.

¿Cómo ha sido su relación con el resto de concursantes?

Es maravillosa. Es lo mejor del programa. Cero competencia mala. Me llevo amigos de ahí, sin duda. De hecho, ahora mismo estoy de viaje con uno.

También ha pasado momentos muy duros, como la pérdida de su hermana. ¿Cómo le ha acompañado su recuerdo en este proceso?

La siento como si lo estuviera viendo todo. No sé explicarlo bien: no me acompaña de forma literal, sino desde el alma, de una manera simbólica. El primer tema que canté antes de las audiciones estaba hecha para ella. Mi madre la conoció gracias a mi hermana. Empezar el programa con esa canción fue muy bonito.

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