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“Galicia tiene, si no el mejor, uno de los mejores calendarios de vacunación del mundo”

Especialista en Enfermedades Infecciosas en el CHUS, aplaude el adelanto a los 2 años de la dosis de refuerzo frente al sarampión, una enfermedad preocupante: "No olvidemos que mata"

La pediatra Irene Rivero es miembro del Comité Asesor de Vacunas de la Sociedad Española de Pediatría.

La pediatra Irene Rivero es miembro del Comité Asesor de Vacunas de la Sociedad Española de Pediatría. / Cedida

Susana López Carbia

Santiago

Aunque Galicia se salva de momento del repunte de casos de sarampión notificados en España desde 2024 —y que la han llevado a perder la certificación de país libre de transmisión endémica de esta enfermedad—, el Sergas se prepara para adelantar, a partir de mayo, la dosis de refuerzo frente a la infección de los 3 a los 2 años. Una medida que, recuerda la pediatra Irene Rivero, protege a la población ante una dolencia que puede causar complicaciones graves e incluso la muerte. Especialista en enfermedades infecciosas en el Complexo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), investigadora en el IDIS y miembro del Comité Asesor de Vacunas de la Sociedad Española de Pediatría, Rivero sitúa el calendario gallego de inmunización entre los más completos del mundo.

¿Qué beneficios tendrá el adelanto de la segunda dosis de la vacuna contra el sarampión?

Es una medida que ya llevábamos sugiriendo desde el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría: adelantar la segunda dosis de la vacuna triple vírica o tetravírica a los 24 meses de edad. Es algo que ya se ha implementado en tres comunidades autónomas, entre ellas Galicia, y creemos que es una medida muy adecuada por tres motivos: porque puede corregir de forma precoz posibles fallos vacunales primarios, porque favorece el aumento de las coberturas y porque ayuda a lograr una adecuada protección de grupo, ya que se necesitan coberturas superiores al 95% para evitar la transmisión.

¿Qué ocurre cuando esas coberturas vacunales bajan de ese 95%?

Cuando disminuyen las coberturas vacunales, se favorece que haya comunidades o poblaciones concretas, sobre todo en áreas donde puede haber menos niños vacunados o más niños que, por edad, todavía no están vacunados. Entonces hay más susceptibilidad a que aparezcan casos y, a partir de esos casos, como el sarampión tiene un número de reproducción muy elevado, se pueden producir muchísimos casos secundarios. Eso es muy relevante, porque significa que tenemos que mantener coberturas altas para proteger a la población vacunada, evitar la transmisión y ayudar también a proteger a todas esas personas que no pueden vacunarse, bien por una enfermedad o bien por edad.

¿Por qué es una enfermedad que preocupa tanto a los pediatras?

Es una enfermedad que siempre nos ha preocupado. Aunque lo más habitual es que curse con fiebre, exantema y un cuadro similar a una gripe con mal estado general, pueden darse complicaciones como una otitis media aguda, una neumonía secundaria o incluso casos más graves como encefalopatías. Eso supone una elevada morbilidad, porque aumenta las posibilidades de ingreso, pero también mortalidad. No olvidemos que el sarampión mata. A veces nos hemos olvidado de ello en países donde tenemos la suerte de contar con coberturas vacunales elevadas y verlo es infrecuente, pero hay muchos países del mundo donde el sarampión sigue siendo una de las principales causas de muerte infantil. Eso, claramente, preocupa mucho a los pediatras.

Una menor recibe una vacuna.

Una menor recibe una vacuna. / E. P.

En todo caso, ¿esta decisión responde a una medida preventiva o a un riesgo ya real?

Responde a un riesgo real, porque hemos perdido esa certificación de país libre de transmisión endémica del sarampión, es decir, el sarampión puede transmitirse dentro de nuestro país. Y al mismo tiempo es una medida preventiva, porque si evitamos esa transmisión y protegemos a nuestra población, también evitamos que podamos contagiar a otros países cuando nos desplazamos, ya que hay muchísima movilidad geográfica.

En Estados Unidos se están viendo brotes vinculados a niños no vacunados. ¿Es un escenario que preocupa aquí?

Sí. Es verdad que dentro de las personas que rechazan la vacunación por diversos motivos, una de las vacunas que tradicionalmente ha tenido más controversia ha sido la triple vírica, por falsos mitos relacionados con riesgos atribuidos a la vacuna, algo que ya ha sido completamente refutado por evidencia científica muy robusta, metaanálisis y estudios sólidos. Aun así, es algo que preocupa a parte de la población y, dentro de las comunidades con rechazo a la vacunación, esta es una de las vacunas que más foco recibe. Tenemos la suerte de que en España el porcentaje de personas que rechazan la vacunación es bajo, pero aun así puede suceder. Además, la primera dosis se administra a partir de los 12 meses, por lo que la población menor de esa edad es susceptible simplemente por edad. Por eso hay que estar siempre atentos y, ante un caso sospechoso de sarampión, pedir las pruebas, porque es una enfermedad de declaración obligatoria.

Por su experiencia, ¿han aumentado las dudas de los padres sobre las vacunas en los últimos años, especialmente desde la pandemia?

Yo creo que realmente se mantiene estable el porcentaje de personas que dudan, no necesariamente que rechazan, pero sí que tienen dudas respecto a determinadas vacunas o componentes de las vacunas. Por eso es muy importante que los pediatras, las sociedades científicas o las asociaciones de pacientes estén bien formados y sepan explicar cuáles son realmente esos componentes, por qué están ahí, para qué son necesarios y, sobre todo, cuál es el beneficio indudable de las vacunas para prevenir morbilidad y mortalidad. No nos olvidemos de que las vacunas son la estrategia preventiva que más vidas ha salvado, junto o solo por detrás de la potabilización del agua y las medidas sanitarias asociadas.

Más allá del sarampión, ¿qué enfermedades prevenibles le preocupan ahora mismo como pediatra?

Hay enfermedades que siempre nos han preocupado, como el propio sarampión, la enfermedad meningocócica o la enfermedad neumocócica invasiva. Todas ellas pueden producir cuadros muy graves y van asociadas también a tasas de mortalidad. Por ejemplo, la enfermedad meningocócica invasiva nos preocupa especialmente porque, aunque es infrecuente, tiene una morbilidad elevada: puede requerir hospitalización en entre un 20 y un 40% de los pacientes y llevar asociada hasta un 10% de mortalidad. Es una enfermedad que claramente preocupa mucho a los pediatras desde hace años.

Los pediatras proponen incluir la hepatitis A o ampliar la cobertura frente al meningococo. ¿Lo ve necesario?

Sí, por supuesto. Como miembro del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría, no puedo hacer más que corroborar que esas son algunas de nuestras peticiones. En el caso de la enfermedad meningocócica invasiva, existen dos tipos de vacunas para su prevención: las del serogrupo B y las de los serogrupos ACW, además de una vacuna tetravalente combinada. La vacunación frente al meningococo B forma parte del calendario sistemático en todas las comunidades, pero para los adolescentes solo Galicia ha dado un paso adelante y va a incluirla, algo que aplaudimos enormemente desde el Comité Asesor de Vacunas. Y, por otro lado, la vacunación frente a los serogrupos ACW sí está implantada en adolescentes en todas las comunidades, pero aún quedan territorios donde la vacuna tetravalente no se administra en lactantes, como sí ocurre en Galicia, donde se pone a los 4 y 12 meses, además de en la adolescencia.

Entonces, ¿se puede decir que Galicia tiene un buen calendario de vacunación con las últimas medidas acordadas?

Podemos decir que Galicia tiene, si no el mejor, uno de los mejores calendarios de inmunizaciones de España y del mundo, me atrevería a decir, porque realmente es muy completo. Está a la vanguardia de las novedades científicas y, a través de ensayos pragmáticos que se realizan en nuestra comunidad, se están dando pasos muy avanzados para la inclusión de vacunas con evidencia científica de su efectividad. Por tanto, sí: estoy muy orgullosa de vivir en Galicia, donde tenemos la suerte de contar con este calendario.

¿Qué le diría a unos padres que están dudando si vacunar a su hijo?

Lo más importante es que sepan que sus médicos y sus pediatras son la mejor fuente de información para resolver esas dudas. También existen sociedades científicas como el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría, que dispone de una página web con un área específica para familias, pero la información debe buscarse siempre en fuentes fiables, y la mejor fuente es sin duda su pediatra. Tener dudas es completamente lícito. Estamos hablando de la salud de nuestros hijos y es normal que surjan preguntas. Pero precisamente por eso lo importante es consultar y resolver esas dudas, porque en la mayoría de los casos son preocupaciones pequeñas que, cuando se aclaran, terminan disipándose y facilitan la vacunación del niño, que al final es lo que buscamos para prevenir enfermedades, hospitalizaciones y mortalidad.

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