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Recomendaciones médicas

Vuelta al cole: cómo evitar que la mochila de tu hijo le arruine la espalda

Los médicos recuerdan que la carga debe mantenerse por debajo del 10% del peso corporal y piden a los colegios que eviten cargas innecesarias y dispongan de espacios donde dejar parte del material

La mochila con ruedas solo están aconsejadas para los trayectos planos, no para escaleras o bordillos.

La mochila con ruedas solo están aconsejadas para los trayectos planos, no para escaleras o bordillos. / David Castro

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Olga Pereda

Madrid

Para cuidar la espalda de niños y niñas, la mochila escolar no debe convertirse en una "taquilla portátil" en la que se acumulen libros, cuadernos, ordenador, botella de agua y todo tipo de material. Ante el inicio del nuevo curso, la presidenta de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF), Helena Bascuñana, advierte a las familias de que la mochila se tiene que vaciar cada día y prepararla para la jornada siguiente según el horario. "Hay que introducir únicamente lo imprescindible. Además, se debe distribuir correctamente la carga y llevarla bien ajustada mediante sus dos tirantes", explica.

"Hay que introducir únicamente lo imprescindible, se debe distribuir correctamente la carga y llevarla bien ajustada mediante sus dos tirantes"

Helena Bascuñana

— Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física

"No basta con comprar una mochila ergonómica al comienzo del curso y olvidarse de ella hasta junio. Una mochila adecuada puede terminar siendo perjudicial si se llena con materiales que el niño o la niña no vaya a utilizar, si el contenido se mueve en su interior o si se lleva colgada de un solo hombro", sostiene Bascuñana, especialista en Medicina Física y Rehabilitación, ante la inminente vuelta al cole.

La médica rehabilitadora hace hincapié en que la prevención comienza antes de salir de casa: "Preparar la mochila debe formar parte de la rutina diaria: vaciarla, consultar las asignaturas del día e introducir solo lo necesario. Esta revisión permite retirar objetos que se acumulan durante la semana y aumentan progresivamente la carga".

La carga debería mantenerse por debajo del 10% del peso corporal siempre que sea posible, mientras que el 15% es un límite que no debería rebasarse

Los tirantes deben ser anchos, acolchados y regulables, y tienen que utilizarse siempre a la vez

Cómo usar los tirantes

La carga debería mantenerse por debajo del 10% del peso corporal siempre que sea posible, mientras que el 15%, según la comunidad médica, es un límite que no tendría que rebasarse.

"Los objetos de mayor peso deben colocarse cerca de la espalda y quedar estables. Los compartimentos ayudan a organizar el contenido y repartir la carga. La mochila, además, debe ser proporcional al tamaño del niño o adolescente y no más grande que su torso", asegura la presidenta de la SERMEF. Los tirantes deben ser anchos, acolchados y regulables, y tienen que utilizarse siempre a la vez. "La mochila debe quedar próxima al cuerpo y puede incorporar un cinturón lumbar y una correa de pecho para distribuir mejor el peso y reducir el balanceo", añade. "Llevarla en modo bandolera o con un solo tirante obliga al cuerpo a compensar la carga. Una mochila bien elegida pierde buena parte de sus ventajas si se utiliza mal", advierte la doctora Bascuñana.

¿Mejor con ruedas?

Por otro lado, la médica rehabilitadora asevera que también hay que tener en cuenta la duración del trayecto y las características del centro escolar. No supone el mismo esfuerzo transportar la mochila durante unos minutos que realizar un recorrido largo o subir escaleras. Las mochilas con ruedas pueden resultar prácticas en trayectos llanos, pero las escaleras, los bordillos y otros desniveles obligan a levantarlas, a menudo con una sola mano. "Esto genera una carga asimétrica y puede producir sobrecarga en la espalda, el hombro, el brazo o la muñeca", advierte la especialista.

Qué pueden hacer los coles

La presidenta de la SERMEF destaca que reducir el peso no debe depender exclusivamente del niño y de su familia, sino que los centros educativos también desempeñan un papel importante mediante una mejor coordinación del material solicitado, el uso razonable de recursos digitales y la disponibilidad de espacios donde dejar determinados libros. "Evitar cargas innecesarias requiere la colaboración del alumnado, las familias y los centros", afirma.

Mejor, caminar al centro

Por último, la médica rehabilitadora recuerda que cuidar la salud musculoesquelética durante el curso no se limita a la mochila. La actividad física, el descanso y la reducción del tiempo sedentario son igualmente importantes. La OMS recomienda que los niños y adolescentes de 5 a 17 años realicen una media de al menos 60 minutos diarios de actividad física moderada o vigorosa e incorpore actividades que fortalezcan músculos y huesos al menos tres días por semana. "Caminar al colegio cuando sea posible, subir escaleras, jugar y practicar deporte ayuda a desarrollar la musculatura y a combatir el sedentarismo. La vuelta al cole debe servir para recuperar rutinas saludables, no solo para estrenar material", concluye la presidenta de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física.

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Fuente: El Periódico

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