Un vigués, identificado como Gelasio Alonso Gaute, falleció el jueves en un accidente de circulación en Vilalba (Lugo) provocado por un conductor que sextuplicaba la tasa máxima de alcoholemia permitida, según informó la Guardia Civil de Tráfico. El conductor ebrio, que resultó herido grave en el siniestro, será puesto a disposición del Juzgado de Instrucción de Vilalba cuando se recupere de sus heridas y se le acusará probablemente de sendos delitos contra la seguridad del tráfico y homicidio por imprudencia.

El accidente tuvo lugar a las diez menos diez de la noche del pasado jueves en la carretera Nacional 634 (San Sebastián-Santiago), a su paso por el municipio lucense de Vilalba. El accidente se produjo cuando un turismo, conducido por A.L.F., de 44 años y que resultó herido de gravedad, embistió por detrás al vehículo que le precedía, matrícula, cuando éste había aminorado la marcha y señalizado correctamente que se iba a desviar por un cruce. El único ocupante de este coche, Gelasio Alonso Gaute, de 69 años y vecino de Vigo, falleció prácticamente en el acto ya que su turismo quedó prácticamente destrozado.

El fallecido estaba pasando sus vacaciones veraniegas en la parroquia vilalbesa de Goián, de donde es natural su mujer. El conductor del turismo que causó el accidente superaba en seis veces el límite máximo de alcohol permitido. Pese a las lesiones sufridas, A.L.F. pudo realizar la prueba de la alcoholemia. En la primera ocasión dio 1,50 miligramos de alcohol por litro de aire espirado y en la segunda 1,44, según explicó ayer el teniente coronel de la Guardia Civil de Tráfico de Galicia, José Luis Ulla.

A.L.F. fue trasladado en ambulancia al complejo hospitalario Xeral-Calde de Lugo, donde permanece ingresado en la planta de cirugía general y digestiva, tras ser sometido a una intervención quirúr- gica por una fractura de esternón. Fuentes sanitarias informaron que su pronóstico es "reservado".

El teniente coronel Ulla, responsable de Tráfico en Galicia, lamentó que "un conductor inocente pagase las consecuencias de un conductor bebido". Destacó, además, que "un borracho al volante de un vehículo acaba convirtiéndose tarde o temprano en un homicida".

Por otra parte, cuatro personas resultaron ayer heridas, un matrimonio y dos menores, tras salirse de la vía la furgoneta en la que viajaban a su paso por el término municipal de O Barco de Valdeorras, en la provincia de Ourense. El Instituto Armado apuntó que los heridos son un matrimonio y sus hijos de entre cinco y ocho años. Fueron evacuados por el 061 al Hospital de O Barco.