Un policía que trabajaba en la Universidad Tecnológica de Virginia y otra persona murieron ayer en el campus de estudiantes, escenario que hace cuatro años y medio fue testigo de una matanza. El atacante continúa huido, según informaron las autoridades del estado norteamericano.

La administración de esta universidad, la Virginia Tech, vecina de la ciudad de Blacksburg en el sudoeste de Virginia, indicó en su página de internet que un primer incidente ocurrió "durante una inspección rutinaria de tráfico en el estacionamiento del Coliseo, cerca del edificio McComas Hill", que es el mayor gimnasio de la escuela. "Durante la inspección, el oficial de policía fue herido de bala y murió", reflejó el informe.

Los testigos de los hechos dijeron a los agentes de policía que el atacante desconocido huyó a pie hacia el estacionamiento Cage, donde luego fue hallada otra persona muerta. "El sospechoso sigue prófugo", informó la administración universitaria.

Al parecer, el tirador huyó a pie, dejando su coche en la escena del crimen. Los policías procedieron a acordonar la zona y enviaron mensajes de emergencia a los alumnos, a los que les pidieron que se quedaran dentro de las aulas y residencias, y evitaran salir a la calle. "Permanezcan puertas adentro, aseguren las puertas", aconsejaba el aviso de la propia Universidad Tecnológica.

Los mensajes emitidos desde entonces a través de correos electrónicos, llamadas telefónicas y SMS describían al sospechoso como "un hombre de raza blanca, con pantalones de chándal grises, una gorra gris con vetas de color verde chillón, una sudadera con gorro de color marrón y una mochila".

Ayer no hubo clases en el campus de la Virginia Tech, donde asisten a las aulas cada año unos 30.000 estudiantes. Los alumnos están en temporada de preparación de los exámenes y la mayoría de las aulas estaban vacías. La Universidad Tecnológica también presentaba ayer su apelación a una multa de 55.000 dólares impuesta por el Departamento de Educación de Estados Unidos porque la administración universitaria no dio los avisos oportunos cuando un estudiante recorrió en abril de 2007 el lugar y mató a 32 personas.

El protagonista de aquella masacre, identificado como Cho Seun-Hui y de 23 años, mató primero a dos estudiantes en el edificio residencial West Ambler Johnston. Dos horas más tarde, Cho se dirigió al Norris Hall, donde siguió con sus disparos indiscriminados que acabaron con la vida de 30 personas más, tras lo cual se pegó un tiro.

Lo ocurrido entonces en la Virginia Tech, con un saldo total de 32 muertos y 23 heridos, fue la segunda matanza más grave ocurrida en una institución educativa en la historia de Estados Unidos, después de la acontecida en el año 1927 en la escuela Bath en el estado de Michigan.

En el mismo lugar, en enero de 2009, el alumno Haiyang Zhu apuñaló mortalmente a su compañero Xin Yang en la cafetería del campus y un año después fue sentenciado a cadena perpetua.

Desde la masacre de 2007 en Virginia, una de las primeras medidas que imponen los agentes en caso de tiroteo es cerrar el recinto y aislar todos los accesos.