Libertad bajo fianza de 12.000 euros tras recibir en su empresa de Ordes un alijo de 390 kilos de cocaína ocultos en un cargamento de carbón vegetal para una organización arousana. La magistrada de Instrucción 3 de Orihuela (Alicante) acordó, una vez depositada la fianza, la excarcelación de J.G., detenido el pasado mes de noviembre en su empresa de mármoles cuando la Guardia Civil intervino la droga que había viajado desde Sudamérica a Gijón en un contenedor marítimo y llegó por tierra hasta Galicia.

El empresario, que ya abandonó el centro penitenciario de Fontcalent, aseguró al ser detenido que no sabía nada de la droga -valorada en 20 millones de euros- y que sólo había cedido las dependencias de su empresa en el polígono industrial para guardar un camión, donde fue intervenido el alijo.

En la operación, dirigida por el juzgado de Orihuela, fueron detenidas ocho personas, seis en Galicia y dos en Gijón, ya que el velero de la rama alicantina que inicialmente iba a trasladar el alijo sufrió un accidente y se cambió la estrategia. Por eso el grupo atribuido al boirense Vicente Alves Dieste, vinculado en su día a los Charlines, buscó otra forma de transporte y la droga se subió a bordo de un mercante en Paraguay. La libertad del empresario gallego ha resultado polémica, pues el fiscal del caso se opuso a la petición de libertad provisional que solicitó el abogado de la defensa, ni siquiera con fianza. Sin embargo, la magistrada ha considerado que con la fianza de 12.000 euros reduce el riesgo de que el imputado eluda la acción de la Justicia, según indica en un auto notificado el pasado miércoles al acusado.

En dicha resolución, la juez recuerda que existen indicios contra el imputado de un delito de tráfico de cocaína porque es la persona "que iba a recepcionar la carga de la droga como se desprende del atestado policial". Aunque el delito tiene un elevado castigo de hasta 9 años de cárcel en caso de ser condenado, el juzgado considera a favor del imputado que carece de antecedentes penales.

La operación de la Guardia Civil denominada Alibavaria y desarrollada el pasado mes noviembre, permitió descubrir un nuevo sistema de ocultar la cocaína. La droga no solo iba camuflada en el interior de los sacos de carbón, sino que los tacos de coca fueron recubiertos de una resina negra para que pareciesen pedazos de mineral antes un eventual control.

Además de Alves Dieste, fueron arrestados José Antonio Fernández Blanco, vecino de a A Illa de Arousa y vinculado empresarialmente en el pasado con el fallecido Patoco y que en 2006 fue condenado por otro alijo de cocaína; y el vilanovés Juan Miguel García Santos, Juanjo, que estaba pendiente de otro juicio por tráfico también de cocaína.

Con ellos resultó detenido en un furancho de O Salnés un ciudadano paraguayo, supuesto representante del cártel suministrador de la droga. En Ordes, a la llegada del camión, la Guardia Civil arrestó al conductor del vehículo, a uno de los socios de la marmolería -que ahora ha quedado en libertad bajo fianza- y Vicente Alves, supuesto cabecilla de la trama.

La Guardia Civil abrió las investigaciones en 2013 al detectar que la organización gallega estaba en contacto con otro grupo de narcos de Levante para adquirir o alquilar un velero para trasladar desde Sudamérica un alijo de cocaína. Los alicantinos cerraron l trato con ellos, pero la embarcación sufrió un accidente en al travesía hacia Sudamérica y quedó inservible.