Un vecino de Ordes, J.A.S.N., ha atribuido a una caída los hematomas que su entonces pareja sufrió, en septiembre de 2014, tras una agresión por parte del procesado, según han sostenido Fiscalía y acusación particular en el juicio celebrado en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de A Coruña.

Por estos hechos, que el acusado ha negado, se piden para él penas de siete años de prisión. En concreto, el Ministerio Público reclama seis años de prisión por un delito de detención ilegal, al haber, supuestamente, retenido a su pareja en la vivienda, y un año por un delito de maltrato en el ámbito familiar.

En concreto, Fiscalía y acusación particular sostienen que, a principios de septiembre de 2014, el hombre golpeó a la que era su pareja sentimental y la retuvo durante tres días contra su voluntad en el domicilio del acusado. A él acudía ella desde A Coruña los fines de semana, según expuso la denunciante en su declaración. También se piden 10 años de alejamiento de la víctima.

Frente a la versión de la mujer, quien alegó que en el momento de los hechos eran pareja y que su relación la habían iniciado en 2013, el hombre afirmó que ella no era "nada" para él. Únicamente admitió que iba "a veces" a su casa.

Discusión por un perro

También rechazó que los hematomas que, según el parte de lesiones, presentaba la mujer fueran porque él la hubiese golpeado tras una discusión por un perro que tenía. "Ella se cayó y no quiso ir al médico", ha señalado. En la misma línea, ha negado que le escondiese el móvil o la dejase en casa encerrada mientras él salía.

Por el contrario, la mujer ratificó que permaneció encerrada hasta que encontró el móvil y dio aviso a una amiga. Esta, que declaró como testigo, explicó que la denunciante le indicó que el hombre la tenía retenida y que si no volvía a saber nada de ella llamase a la Policía.

Finalmente, acudió al domicilio la Guardia Civil. Un agente declaró que oyeron "quejidos o llantos" y que fue el hombre quien les abrió. Sin embargo, la mujer sostuvo que fue ella quien lo hizo porque el acusado, a diferencia de los anteriores días, a su vuelta a casa dejó sin pasar la llave. En el juicio, la defensa pidió que se aplicase la atenuante de dilaciones indebidas.