El ourensano Manuel Bugallo, de 64 años, emigrado desde la década de los 70 en México, apareció muerto junto a su esposa, Rosa María Gómez, de la misma edad, la tarde del pasado domingo, según confirmaban ayer sus familiares más directos que todavía residen en la localidad ourensana de Beariz, uno de los municipios con más emigrantes de Galicia y del que Manuel partió para emprender en el sector de la hostelería.

Hacía muchos años que no regresaba a Galicia. La pareja regentaba una casa de huéspedes en Tula de Allende, una ciudad de población similar a la de Ourense (más de 100.000 habitantes) que pertenece al estado de Hidalgo, ubicado en la región este de México. El matrimonio estaba a punto de jubilarse, según fuentes de la familia.

Según explicaba ayer el cuñado de la víctima, Lino Bugallo, el matrimonio murió tras sufrir golpes con un palo y asfixiados. Les faltaban los teléfonos móviles, pero el pariente cree que el móvil de los hechos no fue el robo, sino una posible discusión con alguno de los inquilinos a la hora del cobro. La Policía mexicana está investigado.

Las víctimas tenían dos hijos varones, Manuel y Rodrigo. Según el familiar, el matrimonio asesinado fue enterrado ayer en su ciudad de residencia. No habían perdido el arraigo familiar pero sí que habían pasado años -décadas incluso, según confirmaba ayer el alcalde, Manuel Prado (PP)-, desde la última visita a España. En el núcleo de Beariz, el que da nombre al municipio, se conserva la casa familiar donde se crió Manuel. Está frente a la sede del Concello y fue restaurada por sus familiares.

En otra vivienda de la localidad viven la hermana del asesinado y su cuñado Lino. Ayer recibían el consuelo de los vecinos, más a medida que se extendía por el pueblo la noticia de un nuevo crimen de un emigrante ourensano.

Los parientes de Beariz recibieron una llamada que les informó de la tragedia durante la madrugada de ayer. "Nos lo dijeron sobre las tres o las cuatro de la mañana y ya se imagina, fue un palo bastante gordo", confirman sus familiares todavía residentes en esta localidad ourensana.

El cuñado del fallecido, Lino Bugallo recibió el aviso, en primer lugar, de una hermana residente en Mexico (tiene a tres en el país americano), y después estuvo en comunicación con uno de los hijos de las víctimas.

Otro vecino asesinado en 2013

La localidad de Beariz es uno de los municipios de la provincia de Ourense donde residen menos habitantes que los que están censados en el extranjero. Hay más de 1.200 vecinos empadronados en otro país, por el millar escaso que sigue en el pueblo. En septiembre de 2013, otro vecino del municipio afincado en México, Eduardo Cendón, murió asesinado a tiros, a los 67 años, cuando supervisaba las obras de un hotel.