28 de febrero de 2019
28.02.2019
La Opinión de A Coruña

Tania Varela dice que el narcotráfico le produce "rechazo" y negó una relación con David Pérez Lago

Su abogado ha solicitado la nulidad de la causa por irregularidades en las escuchas telefónicas

28.02.2019 | 17:30
Juicio contra la narco Tania Varela. // Gustavo Santos

La narcoabogada cambadesa Tania Varela, condenada por la Audiencia Nacional en 2011 a siete años de cárcel por su colaboración con la red liderada por David Pérez Lago para la introducción de dos grandes cargamentos de cocaína por la costa gallega, rechazó hoy en la Audiencia Provincial de Pontevedra cualquier relación con el narcotráfico. De hecho, la letrada asegura que nunca llevó ningún caso de narcotráfico en su despacho de Cambados porque, dijo al tribunal, esta actividad le genera "rechazo". La abogada se presentó con una trabajadora abogada que llevaba casos "civiles" y otros negocios muy lucrativos como el inmobiliario y la representación de firmas de moda, ingresos con los que adquirió todo su patrimonio y negocios inmobiliarios. Negó también cualquier relación más que el asesoramiento profesional a David Pérez Lago, hijastro de Laureano Oubiña. Negó que hubiera mantenido una relación sentimental con él, algo que reconoce que afirmó en un anterior juicio "como estrategia de defensa", y aseguró que cuando lo conoció "no sabía ni que era narcotraficante ni hijastro de Oubiña".

Por su parte, Bernardino Rodríguez, defensor de la abogada y narcotraficante gallega Tania Varela, ha pedido hoy la nulidad del proceso judicial en la Audiencia de Pontevedra, donde es juzgada por blanqueo de capitales, alegando que hay defectos en la instrucción. El fiscal se opone y el tribnual se manifestará en sentencia.

Varela (Cambados, 1973), detenida en marzo pasado en Vilanova i la Geltrú, tras casi cinco años fugada de la justicia para eludir una condena de siete años impuesta por la Audiencia Nacional por tráfico de drogas, fue trasladada en los últimos días a la prisión de A Lama para acudir a este nuevo proceso judicial.

Rodríguez ha reclamado que se consideren nulos los "pinchazos" telefónicos practicados a su clienta porque -ha sostenido- fueron autorizados después de ser efectivos, lo que constituye una violación del derecho constitucional a la intimidad y, atendiendo a que además era abogada, a su derecho a salvaguardar el derecho profesional.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook