La Guardia Civil cree que el presunto asesino de Shirley y Sergio, de 33 y 18 años, quemó a la pareja en la furgoneta en la que dormían, que fue hallada con evidentes signos de combustión en la misma finca de Brea de Tajo (Madrid) en la que fueron encontrados los dos cadáveres este viernes.

El cuerpo de una de las víctimas estaba totalmente carbonizado y se piensa que el supuesto autor del doble crimen, un vecino de la localidad de 35 años, esparció por su finca los restos de la pareja después de quemar la citada furgoneta, según han informado a EFE en fuentes próximas a la investigación.

Los agentes analizan los vestigios recogidos en el vehículo y a su alrededor para determinar si el sospechoso selló con algún utensilio las puertas de la furgoneta para evitar que Shirley y Sergio pudieran salir.

En cuanto a la motivación del crimen, los investigadores barajan varias hipótesis, incluida la de que Shirley y su asesino hubieran tenido una relación tiempo atrás, aunque esa no es la línea principal que se sigue en estos momentos.

La hermana de la asesinada denunció su desaparición el pasado día 15, fecha en la que la Guardia Civil, en concreto la Policía Judicial de Arganda del Rey, inició una investigación para dar con su paradero.

Las pesquisas apuntaron como presunto responsable de la muerte de la pareja al propietario de la finca en la que instalaron la furgoneta en la que pernoctaban.

La Guardia Civil le tomó declaración el pasado día 21 en el marco de la investigación. Un día después murió al ser embestido por una furgoneta cuando montaba en bicicleta por la R-3 en Mejorada del Campo (Madrid). Todo apunta a que pudo ser un suicidio.

Fue este jueves cuando en su finca se encontraron los cadáveres de la pareja, que fueron trasladados al Instituto Anatómico Forense para practicarles la autopsia.