Atracan a punta de cuchillo una sucursal bancaria en Vilaboa

Un agente recoge huellas en la puerta de la oficina bancaria asaltada

Un agente recoge huellas en la puerta de la oficina bancaria asaltada / Gustavo Santos.

R. P.

La oleada de atracos en sucursales bancarias no cesa. Una sucursal de Vilaboa en Santa Cristina de Cobres, ha sido objeto este jueves de uno de estos asaltos, al parecer a punta de cuchillo, según los primeros datos, que apuntan a que el atraco se produjo poco antes del cierre de la oficina.

La Guardia Civil ya se ha hecho cargo del caso que se suma a la sucesión de robos similares en las últimas semanas en la provincia. Hace unos días la Policía Nacional lograba detener a los presuntos autores de al menos tres en Vigo, pero se apunta a que hubiera una segunda banda operando en la zona.

El primer atraco de este 2023 ocurrió el 22 de febrero en una sucursal de Soutomaior: el ladrón, un sexagenario con un amplio historial delictivo a sus espaldas, fue capturado por la Guardial Civil en el interior de la entidad cuando ya se había hecho con algo más de 7.000 euros. En abril, en una oficina bancaria de Vigo, en Martínez Garrido, dos encapuchados se hacían con un botín de más de 100.000 euros, hechos por los que semanas después fueron detenidos dos conocidos delincuentes, quienes quedaron en libertad con cargos tras declararse inocentes.

Cuando este tipo de atracos se han sucedido sin pausa ha sido en las últimas semanas. El 5 de octubre dos hombres asaltaron armados con una pistola y un cuchillo una sucursal de la localidad de Porriño y el 27 de octubre dos varones con pasamontañas lograron un botín de 30.000 euros en una entidad de Pazos de Borbén.

El 3 de noviembre, el escenario fue una oficina de la avenida de Ricardo Mella en Coruxo. La Policía Nacional arrestó a los asaltantes cuando huían con un botín de 120.000 euros, encontrándose con que eran dos históricos atracadores, Laureano Fernández Rodríguez y Edelmiro Fernández Rial, a los que se atribuyen además otros dos robos: el de 2021 en Coia y el de 2022 de Candeán. Aún está sin resolver otro ocurrido en 2021 en Camelias, también en Vigo.