13 de junio de 2020
13.06.2020
La Opinión de A Coruña

Nia: "Esta edición ya empezó loca porque todos decidimos tatuarnos una letra distinta en el cuerpo"

A sus 26 años, la canaria, ganadora de Operación Triunfo, califica de "mágica" esta atípica entrega del ya veterano concurso musical

13.06.2020 | 00:38
Nia: "Esta edición ya empezó loca porque todos decidimos tatuarnos una letra distinta en el cuerpo"

¿Cómo le va a la ganadora de Operación Triunfo 2020?

Estoy flipando, estoy cansada, estoy contenta, estoy reventada? Estoy feliz (carcajadas).

Pues dicen de usted que es una trabajadora incansable.

Es que yo no entiendo hacer las cosas de otra manera que no sea dándolo todo.

Tengo entendido que esa es una de las cualidades que el jurado del concurso siempre destacó sobre usted en las valoraciones: su capacidad de trabajo.

Mi mayor virtud es a la vez mi mayor defecto: soy excesivamente exigente conmigo misma. Y eso lo he mantenido cada día en la Academia de OT haciendo las cosas bien, como me nacen, pasito a pasito. Mi objetivo era que no me nominaran y para eso había que trabajar mucho y aprender escuchando las recomendaciones y hacer así las cosas lo mejor posible. Y bueno, al final parece que el esfuerzo y el trabajo sí tienen sus frutos. Al menos en mi caso. Me fui de Canarias porque quería dedicarme a la música y la única manera de conseguir algo es currándotelo pero, a la vez, siendo feliz.

Esa es otra porque resulta que detrás de esa fachada de chica seria que se ha visto en la televisión, según me chivan, hay una señorita muy divertida que adora una risa y una buena fiesta.

Pepa fiestas me dicen mis amistades (risas). Imagine. ¡Ay! Estoy loca con poder beberme una cerveza tranquilita en una terraza para asimilar todo esto que me ha pasado, pero quiero descansar.

¿Asimilar, por ejemplo, ser ganadora de la edición más atípica del concurso en sus once ediciones?

Esta edición ya empezó loca porque de entrada todos los concursantes decidimos tatuarnos una letra distinta en alguna parte del cuerpo.

¿Por qué?

Porque uno lo propuso, no recuerdo quién, y como el resto no estamos bien del todo de la cabeza pues lo hicimos (risas).

Y luego la pandemia.

Y de repente, además. Cuando nos dijeron que Operación Triunfo se cancelaba el shock fue enorme. Recuerdo que pensé: bueno, hasta aquí llega la experiencia. Me vino a la cabeza la idea de que para una vez que me presentaba a un concurso van y lo cancelan. Todo iba sobre ruedas, todo iba muy bien, el ambiente de trabajo era fabuloso. Y de repente, pum...

Pum imagino que sentiría cuando dejó la Academia, en Terrasa, con dirección al aeropuerto.

Es que yo me encontraba encerrada en un lugar, rodeada de música y baile, donde la vida era estupenda, y cuando salgo descubro que el mundo es otro. Ver las calles vacías, la gente con mascarillas, los controles del aeropuerto, las distancias de seguridad? Flipante. Lo viví como una película. Aluciné.

Salir del concurso les permitió a todos los participantes saber qué opinión había de cada uno de ustedes entre los fans.

Por eso yo en el tramo final del programa, cuando me quedé con Flavio esperando el voto del público este miércoles, pensaba que ganaba él porque cuando regresamos a las casas durante la cuarentena yo había visto que tenía muchos más seguidores y fans que yo.

Pues a usted en Twitter la bautizaron como la Beyoncé española.

Es que la gente tiene unas ocurrencias (risas).

Pero no nos lo hemos inventado ni yo ni usted.

No, no. Pero lo de Beyoncé son palabras mayores. No sé si tiene algo que ver con que manejo muchos estilos y además bailo?

Y su piel y que puede que no haya en España artistas de ese tipo, tan americanas, podríamos decir.

¿Será por eso? Quizá sí porque yo no me echado para atrás ante ningún estilo: he bailado, he cantado baladas, he interpretado en inglés y defendido temas dance y también de salsa. La gente es muy fuerte con esas cosas en las redes?

¿Tendrá algo que ver que usted se lleve formando musicalmente desde que tiene nueve años?

Por mi abuela (risas).

Ella dice que a usted, desde que era chica, ya le gustaba el artisteo.

Y a ella más, muchacho [carcajadas]. Yo estaba todo el día cantando y fue mi abuela quien me metió en todas las academias.

¿Ha logrado usted con su triunfo alcanzar su sueño?

Pues sí. Y mire, cantar fue siempre mi vida pero con 16 años o así me cansé y pensé dejarlo. Estudié Educación Física y estuve de animadora viajando. Entonces, alguien me habló de una página y vi el casting del musical de El Rey León. Ahí empezó todo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook