El cuerpo humano es química, por eso perder peso es un ejercicio que requiere el asesoramiento y acompañamiento de un nutricionista que conozca el cuerpo, su funcionamiento y los hábitos de quien realiza la dieta para elaborar recomendaciones personalizadas y acompañar a la persona durante el proceso (El superalimento que recomiendan cenar tres veces por semana para perder peso y grasa abdominal).

Un régimen muy estricto no suele ser el más eficaz, dado que el estrés puede jugar una mala pasada y producir trastornos alimenticios. Algunas comidas, si son las predilectas de quien pretende adelgazar, no deben desterrarse del menú aunque no parezcan recomendables o aunque sean hipercalóricas.

A partir de la seis de la tarde no está recomendado hacer comidas demasiado copiosas porque el metabolismo comienza a ralentizarse, cabe tener en cuenta esta premisa antes de decidir la hora a la que cenaremos.

Es muy común que por la noche muchas personas devoren como consecuencia del estrés o la ansiedad del día. Lo idóneo, según los expertos, es hacer una cena ligera. Un alimento muy indicado para estos casos es el huevo, a poder ser cocido. Es la recomendación del médico Nick Bitz.

Decidir el menú con antelación

Menú Pexels

Las decisiones nutricionales que se toman al final del día no suelen ser adecuadas porque son compulsivas, esta visceralidad llega determinada por el cansancio del cuerpo después de todo el día.

Organizar las comidas con antelación es recomendables y se puede aplicar a cualquier comida del día.

Planificar el menú lleva a evitar las garras de la comida rápida y los alimentos procesados.

Comer mucho postre

No tomar postre. Pexels

Ingerir azúcar en exceso produce que los niveles de glucosa en sangre también lo hagan, y la consecuencia de que suban a la hora de la cena produce que caigan después de cenar.

Si esto ocurre pueden pasar dos cosas, bien que te despiertes, bien que salgas de la fase de sueño profundo. Pase lo que pase, al día siguiente estarás cansado y sin fuerzas y, esto determinará la forma de comer al día siguiente.

Para quienes no puedan evitar el antojo de dulce por la noche, se recomienda una onza de chocolate negro después de cenar.

La cena es la comida más importante del día

Es más fácil perder peso si se come temprano. Pexels

Conviene reducir la cantidad de comida que se va a ingerir a la hora de cenar, también elegirla.

Es más fácil perder peso se se come por la mañana o a mediodía, además comer más temprano puede provocar cambios hormonales que mantienen la sensación de saciedad durante más tiempo. De esta forma se reduce el riesgo de comer demasiado.

Comer delante de una pantalla

Conviene concentrarse en la cena. Pexels.

Cenar viendo la televisión o navegando por Internet puede llevar a comer de forma mecánica y es muy probable que tomemos más alimentos de los que necesitamos.

Beber alcohol

El alcohol engorda. Pexels

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El alcohol es tóxico para el organismo, por lo que necesita pasar por el hígado cuando lo ingerimos. "Esto hace que nuestro hígado 'trabaje más', además de otras consecuencias como el aumento de la inflamación, tensión arterial, también el páncreas puede verse afectado y se relaciona directamente con algunos cánceres como esófago, hígado, colon, etc.". Sin mencionar la adicción que produce y sus consecuencias, que se agudizó desde el inicio de la pandemia.

Bebiéndolo esteraríamos ingiriendo "calorías vacías": lo que significa que aportan calorías, pero no nutrientes. "Eliminar estas bebidas, especialmente si hacemos un consumo frecuente de ellas, va a mejorar nuestra calidad de vida: tendremos mejores digestiones, disminuiremos la inflamación y, si elegimos otras opciones para beber en un bar, estaremos más hidratados".