El precio de la luz sigue elevado. Aunque hay algunos en los que hay un cierto descenso, el precio por KWH sigue siendo alto. Las facturas están disparadas y los hogares españoles buscan remedios para reducirlas lo máximo posible.

Buscamos la maneras en las que poder gastar menos y con la llegada del invierno, son muchos los que no dejan de buscar trucos para calentar la casa sin tener que tirar de la calefacción. Durante estos meses los calefactores son uno de los productos más recurridos. Pero ten cuidado porque quizá disparen más el precio de las facturas que la propia calefacción.

El consumo de este aparato es bastante variable en función de su potencia, así como del tiempo que lo tengas encendido. Los calefactores viejos consumen mucho. De hecho, si es el que empleas con frecuencia, puede que estés pagando más que si encendieras la calefacción central. Lo más recomendable es que optes por comprar uno nuevo ya que su funcionamiento estará más optimizado

También debes fijarte en su clasificación energética. Los electrodomésticos macados con las letras A y B son aquellos que nos ofrecen un nivel de eficiencia más elevado.

Además de prestar atención al tipo de calefactor que tienes en casa, existen otros métodos con los que puedes reducir el consumo de calefacción Lo primero es aislar todas las puertas y ventanas del hogar. También debes tener la calefacción por encima de los 21 grados eleva el consumo hasta un 30 % más y que su uso no debería ser superior a 12 horas.