El tabaco, además de ser un gran enemigo para la salud de los fumadores y todos aquellos que se encuentran a su alrededor, tiene un olor muy fuerte y característico. Posiblemente para los no fumadores hay pocas cosas tan desagradables como ese olor que se queda impregnado en la ropa y en el ambiente desde el mismo momento en el que alguien enciende un cigarro.

Si se fuma en casa o alguien del hogar es fumador, es normal que se quede el olor infiltrado en el ambiente, en los muebles, en la ropa… Por eso, te damos trucos caseros para que puedas acabar con ese nocivo aroma lo antes posible.

Ventilación

Ventila la casa todos los días. Es necesario abrir todas las puertas y ventanas de tu hogar. Así atraerás nuevas corrientes de aire y favorecerás que el humo del tabaco desaparezca. Además, la ventilación también ayuda a reducir la humedad, el moho y a evitar bacterias. 

Vinagre

Emplea el vinagre como producto de limpieza en muebles para quitarles el olor a tabaco. Otra alternativa es echar en un recipiente de agua una taza de vinagre blanco. Deja el recipiente dos o tres días en la habitación y verás como el olor del tabaco acaba desapareciendo.

Café

Calienta un recipiente con agua y una gran cantidad de granos de café. A continuación, colócalo en la zona de la casa donde haya más olor a tabaco. Es una opción ideal para eliminar de un plumazo los restos de nicotina por un olor más agradable para los sentidos.

Incienso y velas aromáticas

Esta alternativa te ofrece la posibilidad de perfumar la casa con el olor que más te guste. Otro remedio pueden ser ambientadores con aromas que aporten un toque fresco y, además, acaben con el olor desagradable del tabaco. 

Aunque el remedio definitivo para acabar de una vez por todas con el fuerte olor del tabaco es dejarlo para siempre. La mejor alternativa no solo para desprenderte de este desagradable aroma sino porque cuidarás de tu salud y de las personas que están a tu alrededor.