23 de abril de 2020
23.04.2020
La Opinión de A Coruña

Adiós a la voz de Les Luthiers

Marcos Mundstock, narrador del grupo argentino, fallece a los 77 años tras un año con una dolencia "irreversible" n Compaginó su labor sobre los escenarios con la de locutor y actor

23.04.2020 | 00:28
Markos Mundstock (primero por la derecha) durante una actuación de Les Luthiers en A Coruña.

El actor y humorista argentino Marcos Mundstock, uno de los fundadores del grupo Les Luthiers, falleció ayer en Buenos Aires a los 77 años, según confirmaron fuentes de su entorno. El humor blanco e inteligente de Les Luthiers como "espejo crítico y referente de libertad en la sociedad contemporánea" les llevó en 2017 a ser distinguidos con el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades, un galardón que Mundstock y el resto de integrantes recogerían ese mismo año de manos del rey Felipe VI en el Teatro Campoamor de Oviedo.

"Después de más de un año de lidiar con un problema de salud que se tornó irreversible, Marcos, nuestro compañero y amigo, finalmente partió", plasma la agrupación en un comunicado oficial en la que que da cuenta del deceso.

En enero pasado, se anunció que Mundstock, quien además era locutor radiofónico y participó como actor en diversas películas, debería prolongar durante todo 2020 la baja médica que lo mantenía alejado de los escenarios, debido a una enfermedad que no se desveló, y guardar reposo. Con su muerte, son tres los miembros fundadores de Les Luthiers fallecidos, después de Gerardo Masana, en 1973, y Daniel Rabinovich, en 2015.

"De ahora en más, cada uno de nosotros deberá empezar a transitar el doloroso camino de aprender a convivir con su ausencia. Pero no hoy. Pensar hoy en partidas o ausencias nos resulta demasiado triste. Hoy preferimos evocar todo lo que Marcos nos brindó y conservaremos con nosotros para siempre", añade el grupo en un comunicado.

Nacido en Santa Fe el 25 de mayo de 1942, Marcos, apodado Pelado, era el narrador de Les Luthiers, grupo de músicos-actores-humoristas muy popular que junto a Masana, Rabinovich y Jorge Maronna fundó en 1967.

Mundstock, que junto a su familia se mudó a Buenos Aires a los seis años, comenzó de joven la carrera de Ingeniería -que abandonó en tercer año- y estudió locución, al tiempo que ingresaba al coro de Ingeniería, donde conoció a los futuros integrantes de Les Luthiers.

En el grupo canalizó su vocación por la escritura y el humor, y era el encargado de leer las introducciones de las obras. "Su grave y profunda voz, su porte serio (aunque a veces también muestra su lado payaso) y sus grandes cualidades para escribir e interpretar textos humorísticos son algunas de sus múltiples cualidades", subraya el obituario oficial.

Considerado el integrante menos musical de la formación, ya que solo tocaba algún instrumento de viento (como el gom-horn, una especie de trompeta hecha con una manguera y un embudo creada por los propios Les Luthiers) y algunos de percusión, destacaba su capacidad actoral. "Nos quedará su profesionalismo. Su autoexigencia, su ética de trabajo y su respeto extremo por el público, valores que todos compartimos y que él defendió desde el momento de la creación misma de Les Luthiers", añaden desde la agrupación.

Su entorno remarca también su "compañerismo", tanto en lo profesional y en lo personal y su capacidad para respetar las opiniones ajenas, "aún en la disidencia", así como sus "chistes cotidianos, rápidos y asombrosamente ingeniosos".

"Nos quedarán tantas cosas de Marcos, que aun en medio de la tristeza y el dolor que estamos viviendo, no podemos dejar de agradecer a la vida, y de sentirnos privilegiados de haber recorrido con él todo este tramo del camino", concluye el texto del grupo.

De forma paralela a Les Luthiers, trabajó como locutor de radio y comerciales de televisión, y de redactor publicitario. En 1974 hizo la voz en off de la película Quebracho, de Ricardo Wullicher. Además, en los años 90 incursionó en televisión: interpretó a Dios y al Diablo en varios programas del capocómico Tato Bores y realizó una recordada serie de películas publicitarias para el diario La Nación.

Entre 2003 y 2005 participó como actor en cuatro películas: Roma, No sos vos, soy yo, Cama adentro, y Torrente III. También interpretó a un grotesco criminal internacional en el programa televisivo Mosca & Smith y en 2011 intervino en Mi Primera Boda de Ariel Winograd junto con Daniel, donde ambos representaban un gracioso dúo de cura y rabino. Además, en 2019 volvió a la pantalla grande con el papel más importante de su carrera cinematográfica; fue protagonista de El cuento de las comadrejas, de Juan José Campanella, junto con Graciela Borges, Oscar Martínez y Luis Brandoni.

El mundo de la cultura se despidió de él a través de las redes sociales. "Ustedes pensarán, como yo, que Marcos Mundstock es uno de los grandes artistas de nuestra historia. Quiero decirles que era mejor persona aún. Un ser de luz. Comparto con ustedes su último saludo en un escenario, para que puedan acompañar el aplauso", señalóJuan José Campanella. Mientras, el actor Juan Diego Botto destacó sus "recuerdos de inmensa felicidad ligados a la voz" de Mundstock. "Gracias a Adolfo Aristarain tuve la suerte de conocer a ese hombre sabio, humilde y genial. Infinita gratitud. Que la tierra te sea leve", ha señalado.

"No suelo hacer pública mi tristeza por la muerte de personas a las que he admirado. Pero vaya mi respeto, renovado cada día, por gente como Marcos Mundstock y Daniel Rabinovich. Es enorme la huella feliz que dejaron en mí", afirmó el escritor Eduardo Sacheri. Por su parte, el humorista Juan Luis Cano (Gomaespuma) ha lamentado la noticia del fallecimiento, que supone "una pena, sumada a otra pena y a otra pena. "Les Luthiers nos han hecho tan felices. Vaya puto momento este. No ha sido por Covid 19, pero qué más da. Tristeza grande. DEP", ha señalado. El mago coruñés Luis Piedrahíta también considera que se ha ido "un amigo, un maestro y un genio imprescindible", según escribió en redes sociales.

"Se nos ha ido Marcos Mundstock, libretista, actor, locutor y cantante en Les Luthiers. La voz profunda, elocuente e irónica que dominó como nadie ese humor inteligente que nace de la pirueta léxica y del juego lingüístico. Su reino era la palabra y hoy nos deja sin voz", indicaron desde el Instituto Nacional de Artes Escénicas en su cuenta oficial.

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