La delegada de Cultura, Deportes y Turismo del Ayuntamiento de Madrid, Andrea Levy, sufre fibromialgia, según confirmó ella misma. La política del PP explicó que esta enfermedad le ocasiona “dolor crónico”, “un dolor casi paralizante muchos días por todo el cuerpo” y que toma una medicación que le provoca “efectos secundarios”.

“Esa medicación hace que se me seque mucho la boca, es efecto secundario; por eso muevo mucho los labios, la boca... por eso cuando leo a cierta velocidad me cuesta pronunciar”, trasladó la política del PP en declaraciones a la cadena televisiva Cuatro.

Todo esto ha salido a la luz después de la polémica surgida en redes sociales por un vídeo en el que Levy intervenía en el Pleno de Cibeles y se confundía al pronunciar algunas palabras. Tras apuntar que ella acude a su trabajo “en las mejores condiciones”, describió como “muy doloroso” haber tenido que escuchar si bebe o tomaba “sustancias”. “No hago todas esas cosas que dicen”, zanjó.

La dolencia le fue diagnosticada el verano pasado, después de infinitas pruebas. Es una enfermedad reumática crónica que causa un gran dolor en músculos y articulaciones cuyos efectos secundarios van desde los trastornos de la memoria a la rigidez articular, la irritabilidad, la depresión o los espasmos musculares.