Finalmente, y por decisión de la reina Isabel II, los miembros de la realeza británica que asistan al funeral de Felipe de Edimburgo no tendrán la obligación de vestir de uniforme con rango y condecoraciones militares. Una decisión extraordinaria especialmente pensada y diseñada para no poner en evidencia a Enrique, duque de Sussex. De lo contrario, el funeral habría enfatizado la pérdida de títulos militares honoríficos del nieto de la Reina, de 36 años, y excapitán del Ejército británico, tras su estrepitosa y controvertida salida de la familia real.

Con la disposición, los miembros de la casa real asistirán vestidos de civil al sepelio que se oficiará el sábado en el castillo de Windsor. Una ceremonia a la que debido a la pandemia solo podrán asistir 30 personas, en su mayoría familia cercana.

Enrique, duque de Sussex y sexto en la línea sucesoria, fue despojado de sus títulos militares tras abandonar sus funciones oficiales como miembro de la familia real y mudarse a California con su esposa, Meghan Markle. Aunque efectuó dos misiones en Afganistán en su servicio militar, solo se le permite llevar un traje con medallas de servicio.

Otro beneficiado por la decisión real es el del tercer hijo de la monarca, el príncipe Andrés, expiloto de helicópteros de la Marina Real que participó en la guerra de las Malvinas de 1982. Andrés, de 61 años, fue discretamente apartado de la vida pública tras el escándalo por su amistad con el difunto financiero pederasta estadounidense Jeffrey Epstein. El duque de York debía haber recibido el rango honorífico de almirante a sus 60 años, pero el nombramiento quedó en suspenso.

Según explica The Daily Telegraph los miembros de la familia real mantuvieron “intensas discusiones”, preocupados por avergonzar a la familia si Enrique y Andrés —los únicos que han servido en el frente— no llevaban uniforme. Según el periódico británico, la decisión recayó en última instancia en la Reina, quien según indica The Sun “intervino personalmente” para sugerir la norma de vestir de civil. La decisión permitirá a la familia real presentar un frente unido, al menos en la indumentaria, mientras que el funeral tendrá un fuerte elemento militar debido al pasado del príncipe Felipe. La participación de Enrique en la ceremonia será su primera aparición junto a su familia tras las acusaciones de racismo en una entrevista.