La campaña electoral de cara a las próximas elecciones del 25 de septiembre en Italia prometen grandes dosis de surrealismo. Si hace unos días era el expiloto de carreras brasileño Emerson Fittipaldi, de 75 años, quien se subía al carro desde las filas de la ultraderecha respaldando a Giorgia Meloni, la posfascista que podría gobernar Italia en otoño, ahora es otra figura del pasado la que pretende sumar a su currículo de actriz mítica el de senadora en ciernes. Hablamos de Gina Lollobrigida, que a sus 95 años se presenta como candidata al Senado en la lista de un partido antisistema.

En concreto prueba suerte en una coalición euroescéptica denominada Italia Soberana y Popular, que agrupa a pequeñas formaciones como el Partido Comunista, Acción Civil o Patria Socialista. Sus líderes son Marco Rizzo, secretario del Partido Comunista, y Antonio Ingroia, juez y, sorpresa, también abogado personal de Lollobrigida. Es quien la defiende también en la guerra judicial que la actriz mantiene con su hijo, Milko Skofic, y su nieto, Dimitri, por la gestión de su fortuna.

Recordemos que hace unos años ambos intentaron que la Justicia decretara “incapaz” y “senil” a la actriz para así ellos ocuparse de la administración de su patrimonio, que entonces estaba valorado en 36 millones de euros. El juez Ingroia, pues, ha sido quien la ha animado a dar ahora el paso a la política de su representada por su “perfecta lucidez”.

Entrevistada por Il Corriere della Sera, la Lollo, como se la conoce en Italia, dice meterse en semejante berenjenal a su edad porque está “cansada de escuchar a los políticos discutir entre ellos sin llegar nunca a ningún lado. Mientras tenga energía, la usaré para cosas importantes, especialmente para mi país”, proclama.

La dama añade, metida en faena, asegura: “Lucharé para que el pueblo decida, desde la sanidad hasta la justicia. (...) Italia está mal y quiero hacer algo bueno y positivo". Preguntada también por sus referentes, revela que su inspiración es Mahatma Gandhi, “por su forma de hacer las cosas y su rechazo de la violencia”.

Aunque asegura que se encuentra bien física y mentalmente, Lollobrigida no participará en actos de campaña, lo que no significa que no vaya a tener presencia, ya que se apunta a las nuevas tecnologías y publicará mensajes en vídeo para pedir el voto.

La noticia tampoco es que haya sorprendido. Lollobrigida, actriz que triunfó en Hollywood en los años 50, 60 y principios de los 70 con títulos como Salomón y la reina de Saba, Pan, amor y fantasía y Trapecio, no es ninguna novata en política. Tras retirarse del cine en 1997, concurrió a las elecciones europeas en 1999 con los demócratas de Romano Prodi, pero entonces se quedó a 10.000 votos de conseguir un escaño.

Hace unos años la actriz también fue noticia por la relación que mantuvo con el catalán Javier Rigau, 34 años menor que ella, que la estafó con un casamiento por poderes. El Vaticano concedió finalmente a la actriz la nulidad matrimonial, después de una batalla en los tribunales italianos y españoles. “Finalmente soy una señorita”, declaró ella entonces.