Así es Eva Cárdenas, la discreta mujer de Feijóo

Alberto Núñez Feijóo y su mujer, Eva Cárdenas, en la alfombra azul de los Goya.

Alberto Núñez Feijóo y su mujer, Eva Cárdenas, en la alfombra azul de los Goya. / Europa Press

Judith Navarro

En 2022, Alberto Núñez Feijóo asumió la presidencia del Partido Popular. Sin embargo, unos años antes, en 2018, decidió no presentar su candidatura a la presidencia nacional. Ante la negativa de uno de los barones del partido con mejor posicionamiento para el cargo, y más apoyo ciudadano (era presidente de la Xunta desde 2009 y ganó cuatro elecciones autonómicas), todo parecía apuntar a que su situación personal habría sido el motivo.

Acababa de ser padre primerizo a sus 55 años y su pareja, Eva Cárdenas, dirigía Zara Home. No parecía el momento adecuado para una mudanza a Madrid, aunque la discreción que caracteriza a la relación entre el político y la empresaria nunca permitió confirmar del todo esta teoría. Sin embargo, las cosas terminaron cambiando: el pequeño Alberto (hijo común de ambos) ya no es un bebé y Eva lleva varios años trabajando por cuenta propia.

Eva María Cárdenas Botas nació en 1965 en A Coruña. Es hija de Cristina Botas Prego y Antón Cárdenas, natural de Bilbao y director de Caixa Galicia durante varios años.

La primera dama del PP se licenció en Economía y Diseño Industrial en la Universidad de Santiago, y cursó un máster de Administración y Dirección de Empresas antes de dar el salto al mundo empresarial. Comenzó trabajando en L’Oréal, la marca de perfumería y cosmética. Fue allí donde le echó el ojo Amancio Ortega, fundador del poderoso grupo Inditex. Lo que en principio empezó como un contrato para que ella trabajara en la sección de perfumes de la multinacional, terminó con el nombramiento de Cárdenas como presidenta de la recién nacida Zara Home España, en abril de 2003.

Dirigió la marca durante quince años con un balance inmejorable hasta que, en 2018, abandonó Inditex alegando motivos personales. Fue entonces cuando dio el salto al mercado inmobiliario fundando su propia empresa, Niebla Azul, junto a su hija mayor Gabriela, fruto de una relación anterior. Desde diciembre de 2020 fue también asesora externa de la cerámica Sargadelos. Se puso a cargo de su expansión internacional, y los éxitos conseguidos con esta compañía hasta su salida en 2022 solo confirman su habilidad en el campo de la gestión empresarial.

Aunque Alberto Núñez Feijóo y Eva Cárdenas nunca han negado que fueran pareja, siempre han querido mantenerse al margen del ojo público, viviendo su romance de manera discreta pero no privada. Los fotografiaron por primera vez juntos en Casa Marcelo, un restaurante con estrella Michelin de Santiago de Compostela en 2013, aunque ya habían sido vistos paseando juntos por Cedeira días antes. Ese año formalizaron su relación y desde entonces, a excepción de fechas muy señaladas como la toma de posesión de Feijóo como presidente gallego o la última noche electoral, ella apenas se deja ver en actos oficiales y públicos.

Se conocieron en junio de 2009, durante un vuelo que salía de Madrid con destino a A Coruña. Él regresaba a casa desde la capital tras una entrevista con el entonces presidente del Gobierno, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero. Estaban sentados en la misma fila, entablaron conversación y aquel mismo día ella le confesó no haberle votado en la elecciones de 2009. Aún así volvieron a verse y terminaron saliendo, lo contaba el propio Feijóo en una entrevista concedida en 2016 al programa de humor Land Rober Tunai Show, emitido en la Televisión de Galicia.

Ninguno de los dos ha dado nunca muchos más datos sobre su relación. No se les suele ver juntos en actos públicos y tampoco se exponen en redes sociales, sin embargo, consta que ella ha apoyado siempre la carrera política de su pareja.

En la noche electoral de julio de 2020, tras ser reelegido presidente de la Xunta por cuarta vez, él le dedicó unas palabras: “Eva, que nunca aparece, pero que siempre está”. Así es Eva Cárdenas. Una mujer discreta que, por lo que parece, no tiene intención de renunciar a la privacidad de su relación por mucho que Feijóo haya dado el salto.

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