23 de septiembre de 2012
23.09.2012
Estilo

La dulce transformación de doña Letizia

La rinoplastia a la que se sometió, junto al peinado y maquillaje le confieren unas facciones más suaves

23.09.2012 | 17:33
El antes y el después de Doña Letizia.

Siempre en el centro de las miradas de todos, la princesa de Asturias ha ido modelándose a sí misma con discreción hasta mostrar la imagen que luce hoy, a sus 40 años. Mucho se ha especulado y se especula sobre su físico desde que en 2008 se sometió a una rinoplastia por motivos de salud, según La Zarzuela. Sin embargo, su nueva imagen no se debe solo a esta intervención quirúrgica.

El peinado y el maquillaje son clave para entender esta transformación, al igual que la forma de vestir, mucho más juvenil y contemporánea que en los primeros años de su matrimonio con el príncipe de Asturias. Así lo entienden especialistas en cirugía estética, moda y estilismo, que también apunta a la reeducación de la forma de gesticular de la princesa, más contenida.

José Luis Vila Moriente, presidente de la Sociedad Gallega de Cirugía Estética, no cree que la princesa se haya sometido a otra operación quirúrgica que no sea la rinoplastia, aunque sí a otros procedimientos estéticos."Al corregirse la nariz cambia la expresión de la cara y se destacan más los pómulos y los ojos. La rinoplastia de la princesa es un gran trabajo porque es natural y efectiva. La nariz tiene que estar callada, no desviar la atención de otros rasgos como la mirada y la sonrisa", opina el especialista, para quien la rinoplastia de la princesa es un gran trabajo "natural" y efectivo.

El presidente de la Sociedad Gallega de Cirujanos plásticos sí cree, sin embargo, que la princesa puede haberse sometido a otros tratamientos estéticos no quirúrgicos como la utilización de ácido hialurónico, en el surco del mentón y en el surco nasogeniano para suavizar la depresión lineal de estas zonas."Este producto es una molécula que tenemos en la piel y cuya función es absorber el agua y mantenerla hidratada, y que tiene además un efecto relleno. Entiendo que se está haciendo este tratamiento porque se le ve en el cutis; tiene una piel más luminosa cuando antes su rostro era más huesudo", opina el especialista.

Pero también la forma de gesticular puede hacer más agresivo o más dulce un rostro, otro aspecto que para Vila Moriente es fundamental para entender la transformación de doña Letizia. "Ahora su gesticulación es más contenida. No tiene esa sonrisa torcida y no abre tanto los ojos. Esto hace que su rostro sea más dulce", explica.

Peinado y maquillaje natural

El peinado y el maquillaje hacen el resto. "Se nota que tiene el pelo mucho más tratado y el tono es más natural. Además, las mechas color avellana que lleva endulzan el rostro", afirma la estilista Beatriz Grela, para quien la imagen física de la princesa es impecable.

Grela asegura que un pelo liso¡ como el de doña Letizia no es fácil de peinar, por lo que aplaude la maestría de los estilistas de la princesa."Lleva unas mechas que parece que no lleva aplicación y su pelo tiene ahora más volumen y movimiento, que resulta mucho más natural que el liso tabla, que se queda estático", comenta.

En cuanto al maquillaje, la princesa lleva lo que los profesionales del sector llaman "muy trabajado". "Lleva de todo: base, polvos, colorete, sombras, el labio pintado... aunque tú lo veas natural. Es tan perfecto que parece poco accesible", afirma. Según Grela, el maquillaje de la princesa tiene como finalidad resaltar sus facciones pero sin ser agresivo. "Tiene unas facciones poco dulces y si se empleara un maquillaje agresivo podrían resultar algo bruscas. Simplemente destacan sus rasgos y hacen que tenga una apariencia mucho más tranquila", explica la estilista.

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