Una vez más, Lidl está consiguiendo que un aparato de usos estéticos desaparezca a toda prisa de sus supermercados. El secreto, como casi siempre ocurre con la cadena alemana, es una relación imbatible entre la calidad y el precio.

Un alisador potente y de elevadas prestaciones

El alisador de Lidl es de la marca Silvercrest y sus prestaciones no son, para nada, inferiores a las de los cepillos alisadores de las marcas más publicitadas.

Veamos: su potencia es de 45 vatios y dispone de dos configuraciones para aplicar calor al cabello, señaladas con luces tipo LED, para que el cepillo pueda usarse con o sin rotación.

Además, está revestido con turmalina, una sustancia que asegura una distribución uniforme del calor y evitar que el cabello alisado resulte dañado.

También dispone de un sistema de seguridad que desconecta el aparato tras media hora de uso y en el precio está incluida una práctica y coqueta funda de viaje.

¿Te gustan las ondas o los rizos? Con este aparato también puedes moldear tu cabello al gusto

Lo mejor es que puede utilizarse el cepillo para alisar el pelo pero también para ondularlo. Tal y como lo lees: puedes optar por marcarte unas ondas ligeras y casuales o experimentar con looks de rizos muy marcados.

Llévate a casa el alisador Silvercrest de Lidl por menos de 12 euros

Aunque parezca difícil de creer, el precio de este cepillo alisador y moldeador es de 11,99 euros. Los competidores más económicos de las marcas prémium cuestan, como mínimo, algo más del doble.

El producto ya está disponible en los expositores de todos los establecimientos que la marca tiene distribuidos por toda España.

Y si eres de los que prefieren no moverse de casa, o el Lidl más cercano te queda muy lejos, no te preocupes: también lo puedes adquirir en la tienda online de la cadena.

Eso sí, te recomendamos que no te rezagues mucho si te interesa este producto. No sería la primera vez que Lidl se queda sin stock de algún artículo en cuestión de unos pocos días.