La falta de respuesta a la reclamación de los vecinos del lugar de Agra dos Mallos de continuar en sus viviendas sin tener que pagar elevadas cantidades les llevó ayer a cortar dos de los cuatro carriles del tráfico en la avenida de Arteixo en demanda de una solución a su problema. Los afectados, que iniciaron sus protestas el pasado enero al conocer que tendrán que abonar importantes sumas si desean evitar el derribo de sus viviendas, aseguran no haber recibido una propuesta en las últimas semanas. En enero, fuentes municipales indicaron a este diario que el Concello tenía “abiertas todas las posibilidades y valorará en su conjunto la decisión final a adoptar”. “Esas viviendas estaban condenadas en el plan general de 2013 que aprobó el PP y se cambió precisamente para evitarlo, y ahora se están estudiando las soluciones posibles dentro de la normativa para esos vecinos”, añadieron ayer las mismas fuentes.