
Gus de la Paz / Inés Vicente Garrido
Usuarios de la playa de Oza, en A Coruña, opinan del arenal
Basta con sentarse unos minutos sobre la arena de la playa de Oza para entender por qué tantos coruñeses regresan verano tras verano. Los niños juegan sin apenas sobresaltos, los mayores conversan bajo las sombrillas y quienes acuden cada mañana para nadar conocen prácticamente a todos los habituales. En apenas 110 metros de longitud, este pequeño arenal urbano ha conseguido convertirse en una de las playas más familiares de A Coruña. "Esto es una paz total", resume Ramón Álvarez mientras observa el mar. Más información



