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El ataúd maldito
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Bárbara Míguez Adeliño

Estudié Periodismo y Audiovisuales. Ahora más bien me desespero.

Sobre este blog de Cultura

Literatura y filmes góticos, películas malas y colmilludas, murciélagos de goma, críticas de series cuya existencia me resulta inexplicable. Muchos cadáveres y chistes sobre Dario Argento.


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  • 25
    Mayo
    2017

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    Cultura traducción vampiros metanarrativa

    De vampiros y cruces

    (Esta entrada en el blog es una traducción de un texto que apareción en el blog norteamericano Slacktivist en 2009.)

    De vampiros y cruces

    Es un hecho bien documentado que los vampiros no soportan las cruces. Pero existe cierta confusión en el por qué de esta repulsión. 

    Debo dejar claro antes de continuar que, personalmente, creo en las historias de vampiros. No creo que sean verdades literales: no son ese tipo de historia. Pero creo que son historias verdaderas, historias con las que nos contamos verdades importantes para no olvidarlas.

    Las historias de vampiros nos cuentan, por ejemplo, que cualquiera de nostros puede tener un gran poder si está dispuesto a ver a los demás como a presas. Aliméntate de la sangre de otros, y así lograrás poder. Esta es una verdad demostrable. Explica cómo se construyeron las pirámides. Y Standard Oil. 

    Estas historias nos cuentan también que convertirse en un depredador tiene consecuencias: te conviertes en una criatura de la noche, no soportarás salir a la luz del día.

    Y las cruces te desconcertarán.

    Algunas personas creen, equivocadamente, que es porque la cruz es un símbolo sagrado, imbuido de poder religioso. Pero se equivocan. El símbolo, por sí mismo, no tiene ningún poder. Y ese es el motivo por el que los vampiros no lo soportan.

    La mayoría de vampiros no creen en las cruces, pero eso no importa. Es la idea de la cruz la que les incomoda. Los enfrenta a su opuesto diametral: con rechazar el poder como única meta de su existencia. Sugiere que nadie debe ser tratrado como presa, ni siquiera los enemigos. La idea de la cruz, en resumen, sugiere que los vampiros están equivocados. Que aquellos que ven como presa son los verdaderos ganadores. 

    Esa noción es incomprensible para un vampiro. La única cosa de la que están seguros, la que les guía y conforma su identidad, la que les cuenta cómo funciona el mundo es que la clave para alcanzar la inmortalidad es ser el depredador, no la presa. La simple noción de que puedan equivocarse contradice tanto todas las elecciones que han tomado que les obliga a retroceder. No pueden mirarla de frente y continuar caminando. 

    Está de moda en las historias modernas de vampiros mostrarlos como inmunes a la cruz. Pero no lo creas. Esta confusión sólo existe por los ridículos objetos cruciformes que hoy en día denominamos cruces. Una cruz de filigrana de oro y recamada de piedras preciosas refuta su propio significado, negando la representación de la falta de poder para la que fue creada. Las cruces marciales o militares son un oxímoron que data de los tiempos de Consantino, presentándose como símbolos de poder santificados. Esas cruces no molestan al vampiro: son una afirmación del vampirismo, pero a través de otros medios. Los vampiros las han portado en sus estandartes, se las han tatuado en su carne no-muerta. 

    La inmunidad de los vampiros modernos a las cruces no es lo que aparenta ser. La renuncia al poder, el sacrificio, aún les hace daño, pero ese significado ya no se representa efectivamente con este símbolo. He oído rumores de un vampiro que hace poco fue repelido por las fotos que Margaret Bourke-White tomó de Gandhi hilando. Afortunadamente, no he tenido la ocasión de repetir el experimento.

    Con respecto al ajo... no estoy muy seguro de lo que puede significar, pero estoy abierto a otras teorías.

     

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