El cambio de las "hormiguitas" y las "madres"

Pablo Iglesias pide a los jóvenes que vayan a votar con sus abuelos - Rebaja el tono de su discurso porque "no hace falta gritar" para defender las propuestas de Podemos

17.12.2015 | 09:29

Para el candidato de Podemos a la Presidencia del Gobierno, Pablo Iglesias, como para el antifascista italiano Carlo Levi, "el futuro tiene el corazón antiguo". Es por ello por lo que Iglesias, que participó ayer en un acto de campaña de En Marea en la Facultad de Economía y Empresa de A Coruña, animó a los jóvenes a ir a votar con sus abuelos.

"La imagen del cambio, la imagen de la sonrisa, tiene que ser el próximo día 20, la de familias enteras, abuelos y abuelas yendo con sus nietos y con sus nietas para votar por el futuro", dijo ayer Pablo Iglesias en Elviña, animando a las más de 700 personas que le escucharon en el auditorio -y a los cientos que se quedaron fuera y siguieron el acto por las pantallas- a honrar la memoria de los que "se partieron la espalda" para que ellos pudiesen estudiar y tener acceso a una sanidad pública de calidad. Sobre el escenario, estuvo acompañado por el alcalde de A Coruña, Xulio Ferreiro, por el número uno de la candidatura de En Marea al Congreso, Antón Gómez-Reino, por la número dos, Yolanda Díaz, y también por el diputado de AGE, Antón Sánchez.

Iglesias puso propuestas sobre la mesa y habló de política, de las elecciones y sus contrincantes, aunque el acto de ayer en A Coruña no fue un mitin de los de frase efectista y grito en el cielo. Pablo Iglesias apostó por cambiar "el tono", por dejar atrás el "y tú más" y las formas que se pudieron ver en "la vieja política" del debate cara a cara entre el candidato del PSOE, Pedro Sánchez, y el del PP, Mariano Rajoy. Abogó por bajar el ritmo y mantener el tono que utiliza la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, a la que recordó llamando con dureza "criminales" a las entidades financieras que dejaban a las familias sin su vivienda por no poder afrontar los pagos de la hipoteca y, sin embargo, hablando "con dulzura" a las personas que no pueden encender la luz o que no cocinan para que no se les dispare el recibo.

"El cambio político va a tener actitud de mujer, un tono que escuche, un tono que no grite y que tenga, al mismo tiempo, esa firmeza de las madres cuando defienden a sus hijos", describió Iglesias, hablando muy bajito. "Lo podemos hacer muchísimo mejor que el PP, porque el PP solo ha traído corrupción y desigualdad, y para decírselo no tenemos que ponernos nerviosos, ni gritar", dijo el candidato de Podemos a la Presidencia del Gobierno, casi como contando un cuento de buenas noches.

Y volvió su discurso a "los invisibles", a los que hacen "un trabajo de hormiguita" y que dan sentido a la palabra "cooperación". Y en el mismo tono siguió hablando de prohibir las puertas giratorias, de la corrupción y de los que "sin hacer ruido", hartos "de los gritos" meterán el domingo en la urna de su colegio electoral "la papeleta del cambio". "Todas esas hormiguitas que no gritan, pero que tienen memoria van a salir orgullosas", describió Iglesias. Y, de nuevo, volvió sus palabras a los jóvenes, que le recibieron con gritos de "presidente, presidente", para pedirles un último esfuerzo, para que vayan a votar con sus "abuelos". "Los jóvenes y los universitarios sois el futuro, sois los que podréis hablar a vuestros hijos y a vuestros nietos de que fuisteis protagonistas de un cambio histórico, pero os quiero pedir que no os olvidéis de vuestros abuelos y de vuestras abuelas", dijo Pablo Iglesias, y aseguró que el orgullo de los abuelos y de las abuelas, se les ve en "la mirada" cuando ven a sus nietos. "Decidles que estáis orgullosos de ellos", remató Iglesias, en un discurso muy aplaudido.

Así, con el mismo tono pausado, Pablo Iglesias quiso lanzar alguna puya a sus adversarios. "Mejor que hablen de la ropa, porque como hablemos de cosas serias... Y la europea, ¿qué?, en 1977 no había internet y ya podemos volar y volar y preguntarnos si Albert Camus era francés o argelino. Mejor hablemos de la ropa", bromeó Iglesias en referencia a los patinazos que han tenido Mariano Rajoy, Pedro Sánchez y Albert Rivera en la carrera electoral.

El diputado de AGE Antón Sánchez, que también participó en este acto de campaña de En Marea, reclamó ayer que Galicia tenga "derecho a decidir y que pueda ser "lo que los gallegos y gallegas quieran que sea". Sánchez pidió una tarifa energética propia, para poder garantizar el empleo de los trabajadores de Alcoa. "Ni el viento ni el agua son nuestras, sino de Villar Mir", dijo Sánchez, que pidió poder decidir sobre el sector lácteo y que, así como "España reclama dejar de ser la periferia de Alemania", Galicia pueda dejar de serlo de España.

A su lado, Yolanda Díaz, apostó por introducir cambios en la política fiscal. "Aquí está Amancio Ortega, pues a pagar, como Juan Pueblo", reivindicó la número dos de En Marea, y pidió que entrase "la gente decente" en las instituciones. Iglesias cerró el acto con una referencia a Grândola, diciendo "el pueblo es quien más ordena".

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