La feliz gobernación

¿El presidente se aburre?

21.10.2014 | 00:50
¿El presidente se aburre?
¿El presidente se aburre?

Dicen las malas lenguas que el presidente Feijóo ya no se encuentra cómodo en su puesto, que ve cómo las cosas en Madrid van mal y que no es inteligente, que es un desperdicio lo que están haciendo con él, que una persona de su experiencia y demostrada valiosa gestión está llamada a ocupar más altas dignidades en la gobernación de las Españas.

Incluso hay quien dice que la carambola que se pudo haber producido si hubiese fallado el nombramiento de Cañete como comisario europeo -que no falló por los pelos-, dejaría vacante la sede de la ministra de Fomento, llamada entonces a Europa, y pasaría a ocuparla el otro gallego de confianza de Rajoy, es decir, Núñez Feijóo retornaría a la capital haciendo un enorme sacrificio y al mismo tiempo escapando de la quema de pokemons y pikachus antes de las municipales en las que va a arder Troya; alguno como Negreira en A Coruña buscan colocación y al de Educación no se le ve salir de Ourense. Las navajas virtuales ya se afilan en las pequeñas villas para salir en la foto; nada distinto, por otra parte, de lo que pasa en los otros bancos, los de la oposición; pero la responsabilidad no es la misma.

También hay quien busca la prueba del algodón para sostener tal teoría en el propio diseño de los presupuestos, los datos que se conocen hasta ahora, dicen que están perpetrados a desgana, que no se han buscado efectos especiales en el proyecto, que no hay fuegos artificiales para celebrar la salida de la crisis y animarle un poco la pestaña a la ciudadanía.

Siguen partiendo de que vivimos en un país de jauja que nadie ve; en esta esquina de la Península sigue habiendo doscientos mil parados y treinta mil hogares sin ingresos, no se ven los estímulos al empleo ni al consumo para tirar del carro.

El caso de los empleados públicos es ejemplo de error de bulto, aunque tenga ases en la manga para dentro de unas semanas, la congelación salarial continúa y también la rebaja de las extras (otro 4% añadido al total acumulado en los últimos seis años), el pellizco de recuperación de la extra del 2012 que se está ganando en los juzgados no lo garantizan ni lo prometen.

La reposición de los puestos de trabajo de los jubilados seguirán en el limbo y, por lo tanto, la inestabilidad de las plantillas será cada vez mayor en detrimento de la calidad y cantidad de los servicios públicos que la ciudadanía paga con sus impuestos.

La prepotencia del señor feudal que nos preside no tiene límites, lástima de vasallos si tuviesen buen señor.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine