Juego revuelto

01.02.2016 | 00:37
Juego revuelto

Cuando a alguien le salen las cosas reiterada y rematadamente mal se suele decir: "si compra un circo le crecen los enanos". Pues bien, a don Mariano le crecen los enanos y, lo que es peor, muchos de ellos con gigantescas manos. Aunque ganó las elecciones de poco le sirve, todos van a por él, a por su partido, y de entrada no tiene apoyos para su pretendida renovación como inquilino de la Moncloa. Después de decirle a don Felipe VI que de momento no puede presentarse a la investidura, sus muchachos de Levante montan tal pirula que es prácticamente inviable que pueda aceptar -si SM se lo vuelve a proponer- el intento de formar gobierno. Sin embargo, la economía española va para arriba, mejor incluso que la de frau Merkel, y es innegable que ello no se produce por arte de birlibirloque si no en razón de que el ejecutivo pepero, ha hecho bien los deberes en este terreno. Pero a sus adversarios les importa un bledo que la situación haya mejorado, hay que descabalgar al político gallego, cueste lo que cueste (suena a Oriamendi) hay que conseguir que Rajoy se vaya a hacer recortes a otra parte. A ver que pasa y que hace el Rey que, en su 48 cumpleaños está sudando tinta china. Esto de la investidura parece que va para largo, tanto, que las revistas del cuore están de lo mas nerviosas pues igual hay que suspender la visita al Reino Unido, de forma que de momento no se sabrá si doña Letizia vence o no a la duquesa de Cambridge en estilo y modelitos. Lo peor es que Isabel II ya se ha comprado un nuevo bolso para estrenar con motivo de la visita de Su Católica Majestad, y a Su Graciosa Majestad no le ha hecho peinetera gracia.

Las viejas guardias socialista y pepera están que fuman en pipa. Pedro Sánchez no le hace ni el menor caso a los consejos de Felipe González, y Aznar critica a Mariano. Isidoro propone un gobierno de coalición, o concentración o algo por el estilo, pero el por ahora número uno del PSOE hace oídos sordos a la propuesta del expresidente socialista, al que, aprovechando la coyuntura, Pablemos tilda de lacayo de Slim. Leguina, Corcuera, sir Paco e Ibarra le zurran en las tertulias al exjugador del Estudiantes, así como al asesor, o acaso lacayo, de los gobiernos bolivariano e iraní, pero como si llueve. Entretanto, los parlamentarios de base, que dicho sea de paso están un tanto temblones por si hay nuevas elecciones en primavera y no les vuelven a meter en las listas, juegan con los iPad, móviles y carteras (esperemos que de plástico) que les han dado en las Cortes junto con la credencial correspondiente, documento que les confiere ciencia infusa y tratamiento de Señorías, sean o no sean señoras y señores.

Nos da la impresión de que ni juego de poltronas ni farrapos de gaita, juego revuelto y, creemos, que elecciones primaverales. Es decir volver a empezar, con o sin bebés en el hemiciclo de San Jerónimo.

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