Editorial

Clamor por un servicio ferroviario de cercanías en A Coruña

21.02.2016 | 03:45

La nueva reordenación de frecuencias aprobada por Renfe en la línea ferroviaria que une A Coruña y Ferrol ha soliviantado a los ayuntamientos del área coruñesa, sin distinción de color político. Los recortes en la línea y la implantación de unos horarios intempestivos, con salidas a las 05.55 y las 13.25 horas hacen prácticamente inviable su uso para desplazamientos laborales o por estudios, debido también a la falta de líneas de vuelta a horas demandadas.

Los cambios de Renfe, que entraron en vigor este mes de febrero, han sido cuestionados por miles de usuarios que han firmado a través de la plataforma Change.org un manifiesto en demanda de horarios asequibles y de inversiones para la mejora de la línea.

Los alcaldes de la comarca han dejado por una vez a un lado las siglas para crear un frente común que evite la extinción de este centenario itinerario ferroviario y apuestan por convertirlo en un servicio de cercanías que conecte a una de las áreas urbanas más pobladas de Galicia.

Para hacerse una idea de la unanimidad existente en torno a esta reivindicación, basta con señalar que en María Pita todos los grupos dieron su voto favorable a la moción presentada por Marea. El pleno municipal coruñés aprobó reclamar a Fomento y Xunta la modernización de este corredor ferroviario con la electrificación de los ramales y el uso de la tarjeta de transporte metropolitano.

Los regidores de A Coruña, Betanzos, Bergondo, Miño, Culleredo, Cambre y el Consorcio As Mariñas recurren al símil de la pescadilla que se muerde la cola para explicar la lenta agonía de una línea clave para vertebrar el área metropolitana coruñesa. Renfe recorta frecuencias alegando que no son rentables porque no hay suficientes pasajeros y cuanto más recorta, y más descabellados son los horarios, más descienden los pasajeros.

Sobran motivos, mantienen, para apostar por un transporte limpio, barato yrápido que reduzca la dependencia del coche y comunique la periferia con la ciudad. Todos los alcaldes apoyan la creación de un consorcio de transporte que coordine las necesidades de movilidad de la comarca y establezca una estrategia conjunta. Y la conversión de esta agonizante línea ferroviaria en un revitalizado servicio de tren de cercanías es la llave.

La gran ventaja de esta opción es que no serían necesarias inversiones económicas de enorme calado, ya que la infraestructura básica ya existe. Se trata fundamentalmente de aprovecharla para poner en marcha un tren de proximidad. Es sobre todo cuestión de voluntad política, apuntan los alcaldes de la comarca, apuntando a Gobierno y Xunta en una reclamación a la que se ha sumado incluso el PP coruñés.

Algunos regidores del área metropolitana señalan en este sentido que resulta una incongruencia plantear la construcción de una estación intermodal en A Coruña sin que se aborde un plan de reforzamiento ferroviario de cercanías que cubra el área metropolitana.

Este servicio de tren de proximidad resultaría tan efectivo para desatascar los accesos viarios a la ciudad coruñesa como la pendiente ampliación de la avenida de Alfonso Molina.

Julio Sacristán, alcalde de Culleredo, expresidente del Consorcio As Mariñas y actual líder provincial del PSOE coruñés, ha instado a crear un Consorcio de Transportes con competencias para abordar de una vez por todas la problemática metropolitana con una visión integral que incluya no sólo los autobuses sino también un servicio ferroviario de cercanías.

La puesta en marcha de un tren de cercanías que comunique A Coruña con el área metropolitana es una vieja demanda de los alcaldes y vecinos de la comarca y de colectivos como la Plataforma Comarcal en Defensa do Tren da Coruña e As Mariñas que se remonta a 2008. En ese mismo año, la controvertida ministra de Fomento Magdalena Álvarez congelaba el proyecto de transformar la línea A Coruña-Ferrol en una red de cercanías, que recuperaría Ana Pastor a su llegada al ministerio en 2011. Pastor encargó un estudio para implantar una Gerencia de Cercanías en Galicia cuyos resultados nunca llegaron a conocerse. Las prioridades ferroviarias de Fomento en Galicia pasarían a mitad de legislatura a la implantación de la alta velocidad en el eje atlántico, dejando en suspenso las redes de cercanías.

La cuestión, que ahora vuelven a poner con énfasis sobre el tapete la unanimidad de los gobernantes del área coruñesa, es que el servicio ferroviario se centra en la actualidad en los grandes recorridos, en detrimento de la media distancia y, sobre todo, del tren de proximidad, que ha quedado abandonado.

El servicio ferroviario de cercanías que reclaman los concellos del área coruñesa no puede verse sin embargo solo como una asignatura pendiente de Fomento. El Gobierno autonómico debería jugar también en esto un papel relevante, ya que lo que está en juego va mucho más allá de una simple infraestructura. Se trata casi de una ordenación del territorio alternativa que permita elevar la calidad de vida de los habitantes de la comarca coruñesa con un modelo de integración que permita conectar eficazmente la periferia con la ciudad. Con unas frecuencias y horarios de trenes adecuados especialmente para usos laborales y educativos.

Hacer oídos sordos a este clamor sería desaprovechar una gran oportunidad de avanzar en el despegue de un área metropolitana coruñesa que el informe Ardán volvió a señalar estos días como el gran motor de la riqueza en Galicia.

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