05 de diciembre de 2017
05.12.2017
Cartas de los lectores

La Manada como síntoma

05.12.2017 | 01:00

En medio de su aberrante y punible comportamiento, hubo algo en lo que los miembros de La Manada no se equivocaron: eligieron acertadamente este nombre que se pusieron. No es solo que actuaran como animales, dejándose llevar por los más bajos instintos sin el menor asomo de conciencia humana, sino que además lo hicieron de un modo totalmente gregario, grupal, colectivo, sin que ninguno de ellos fuera capaz de tener el mínimo asomo de personalidad propia para discrepar e intentar variar un ápice la conducta de sus compañeros. Éste es un caso extremo de una acción en masa que anula el pensamiento personal y lleva a sobrepasar todos los límites éticos, de la que hay sobrados ejemplos en la historia y a nuestro alrededor en campos tan diversos como la política o el deporte-espectáculo. La raíz de este comportamiento irracional, en la que Vicente se reduce a seguir a la gente donde quiera que vaya, se encuentra en la obliteración de la reflexión individual y la capacidad de autocrítica, propiciada por una sociedad inculta y un sistema de enseñanza que, siento decirlo, No enseña a pensar. Aparcando fuera del mismo materias que podrían hacerlo, especialmente la filosofía y la ética, no conseguiremos sino fomentar el gregarismo en todas sus formas. Lo dijo Kant: "La máxima de pensar por sí mismo, en eso consiste la Ilustración", y es el mejor antídoto frente a las demencias realizadas en grupo, como bien apuntó Hannah Harendt en su análisis del proceso contra el nazi Eichmann recogido en La banalidad del mal. Un ser humano que no piensa se convierte bajo la presión social en una máquina o una bestia. Parafraseando a Pascal: toda la dignidad del hombre consiste en el pensamiento. Esforcémonos, pues, por pensar bien: en ello se encuentra el fundamento de la moral.

LA OPINIÓN publica opiniones de sus lectores, así como réplicas y sugerencias de interés general que sean respetuosas hacia las personas e instituciones. Las cartas pueden ser enviadas a LA OPINIÓN por vía postal (C/ Franja 40-42 15001 A Coruña), por fax (981 217 401) o por correo electrónico/cartasaldirector@laopinioncoruna.com). Deben tener como máximo 20 líneas e incluir nombre, apellidos, DNI, domicilio y teléfono de contaco. LA OPINIÓN se reserva el derecho a extractarlas.

Cláusula Legal: LA OPINIÓN A Coruña S. L. (C/ Franja, 40-42, 15001, A Coruña), le informa que sus datos de carácter personal facilitados en este formulario de cartas al director, serán incorporados a nuestros ficheros y tratados automatizadamente. De acuerdo a la L.O.P.D. 15/1999 (Ley Orgánica de Protección de Datos), vd. podrá ejercer su derecho de acceso, rectificación, cancelación y oposición conforme a dicha ley. El titular de los datos se compromete a comunicar por escrito a la compañía cualquier modificación que se produzca en los datos aportados.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine