Érase una vez en... un nuevo Hollywood. 'Parásitos', el trabajo del surcoreano Bong Joon-ho, ha hecho historia este domingo en los Premios Oscar 2020 y ha conquistado el premio a mejor película, uno que en las 91 ediciones anteriores nunca había ido a un filme rodado en una lengua que no fuera el inglés. La barrera finalmente ha caído. Y lo ha hecho a los pies de Bong, reconocido también como mejor director frente a un icono de Hollywood como Quentin Tarantino y una leyenda como Martin Scorsese, al que ha citado como inspiración y guía desde su época de estudiante de cine, cuando convritió en su lema la frase de 'Marty' "lo más personal es lo más creativo".

Las cuatro estatuillas para 'Parásitos', que ha ganado también por su guion original y en la categoría de película internacional en la que competía 'Dolor y gloria' de Pedro Almodóvar, reconocen a un creador y un trabajo que son un género en si mismo, aunque tiente usar la reduccionista etiqueta de thriller. Es una película de menos de 20 millones de presupuesto, nada para los estándares de la industria estadounidense, que aborda localmente una cuestión globalmente crucial de nuestro tiempo: la creciente desigualdad económica.

Los Oscar a 'Parásitos' y Bong representan el reconocimiento, por primera vez y finalmente, de un país de cine vibrante como Corea del Sur. Pero la coronación ante ocho rivales como '1917', 'El irlandés', 'Érase una vez en Hollywood 'o 'Historia de un matrimonio', habla de algo más: lo que puede ser un cambio sin marcha atrás en la Academia de Hollywood y en unos premios que, quizá, y como esta vez, sean cada vez menos locales.

Parásitos arrasa en los Oscars 2020 con cuatro estatuillas

Una nueva Academia

Forzada desde hace unos años por su escandalosa obsolescencia en cuestiones de diversidad a abrirse a más miembros, la Academia de Hollywood ha dado en los últimos cuatro años entrada a más de 2.000 nuevos integrantes. Si entonces era 92% blanca y 75% masculina ahora los negros representan el 16% de sus miembros y las mujeres el 32%. Se ha rejuvenecido también y la edad media ha bajado de 62 años a 50. Y muchos de los profesionales que han ganado entrada y voto no son estadounidenses.

Esos cambios no han evitado que este año solo hubiera una actriz negra, Cynthia Erivo, entre los 19 nominados en categorías de interpretación o que ninguna mujer entrara en el quinteto de realizadores, pero el triunfo de Bong y 'Parásitos' apunta a que se ha alcanzado un punto de inflexión.

La realeza de Hollywood

Su historia es la historia de estos Oscar, pero no es la única. En categorías de interpretación no ha habido sorpresas pero tampoco polémica. Renée Zellweger, que ya tenía una estatuilla, ha culminado su glorioso retorno con el Oscar por 'Judy'. Y tres intérpretes que forman parte de la realeza de Hollywood han conseguido sus primeros Oscar como actores.

Joaquin Phoenix lo ha hecho como protagonista de 'Joker', que también ha ganado el premio por la banda sonora de Hildur Guonadottir. Brad Pitt, que ya fue reconocido como productor por '12 años de esclavitud', tiene ahora el Oscar de actor, categorizado como de reparto, en 'Érase una vez en... Hollywood', premiada también por el diseño de producción. Y en vísperas de su cumpleaños, Laura Dern, la musa del cine independiente que también en el comercial está en la cima de su carrera , ha recibido su "mejor regalo" con un premio que honra su interpretación de una abogada de divorcios en la película de Noah Baumbach para Netflix.

Precisamente lo que de momento sigue sin escribirse es la historia con mayúscula de la plataforma de streaming en Hollywood. La gran disruptora partía como máxima nominada pero solo ha logrado el Oscar de Dern y el del mejor documental por 'American factory'. La industria, y sus votantes, miran y tratan a Netflix, aunque sea en los Oscar, aún con recelo. E incluso en animación, donde solo en dos años ha logrado convertirse también en actor de peso, no ha podido con un gigante como Pixar. Klaus', la película del español Sergio Pablos, no ha podido superar a 'Toy Story 4'.

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La gala de los Premios Oscars 2020

'1917', el trabajo bélico de Sam Mendes que en las últimas semanas había conseguido situarse como gran favorita, ha hecho aguas en las categorías mayores pero no se ha hundido. Suyo ha sido el Oscar a mejor fotografía por la intachable y magnífica virguería que ha firmado Roger Deakins. Y también la han mantenido a flote dos premios técnicos, el de mezcla de sonido y efectos visuales. Otros dos, los de montaje de sonido y montaje, han sido para 'Le Mans 66'.

Mensajes más allá del cine

Esta 92 edición de los Oscar también ha bañado en oro a Taika Waititi, premiado por el guion adaptado de Jo Jo Rabbit; que se ha convertido en la primera persona con raíces maoríes con un Oscar. Su dedicatoria ha sido, precisamente, "para todos los niños indígenas del mundo que quieren hacer arte y bailar y escribir historias. Somos los contadores originales de historias", les ha recordado, "y también podemos salir adelante aquí".

No ha sido el suyo el único mensaje inspirador o con carga que iba más allá de lo puramente cinematográfico que se ha escuchado en la gala, que por segundo año consecutivo no ha tenido presentadores, aunque Chris Rock y Steve Martin han hecho un mini monólogo cómico de entrada y, un año más, Maya Rudolph y Kristen Wiig han hecho soñar con que un día les encarguen la misión.

Pitt, el primero en subir al escenario, ha puesto una nota política al recordar que los 45 segundos que se le daban para su discurso eran "45 segundos más de lo que se dio a John Bolton", una referencia al bloqueo que los republicanos hicieron durante el 'impeachment0 de Trump para que testificara el que fue su asesor de seguridad nacional. Y aunque el discurso de Phoenix, con su mensaje vegano, ha sido excesivo para algunos (al menos según el dictado de las redes sociales) ha incluido muchas ideas que solo los cínicos deberían estar cómodos denostando. "Hablemos de desigualdad de género, o racismo, o derechos queer, o derechos indígenas o de animales, estamos hablando de luchar contra la injusticia", ha dicho.

También Zellweger ha hablado sutílmente de política al recordar que "los héroes son los que nos unen". Oscar en mano, Gudnadottir se ha dirigido "a las chicas, mujeres, madres, hijas" para decirles: "por favor hablad, necesitamos oír vuestras voces". Y en una gala donde Zach Gottsagen se ha convertido en el primer presentador con Síndrome de Down, y donde por primera vez la Academia ha puesto a una mujer a dirigir la orquesta, ha habido más notas de diversidad.

Janelle Monaé, por ejemplo, ha abierto la ceremonia con un número musical donde algunos de los bailarines iban vestidos como personajes de películas olvidadas con protagonistas o creadores negros, como 'Us', 'Yo soy llamo Dolemite' o 'Queen & Slim' y se ha declarado orgullosa de ser una mujer negra y queer. Y poco después, cuando los creadores del corto animado Hair Love recogían su Oscar por esta historia centrada en un padre negro que por primera vez tiene que encargarse de peinar a su hija , han subrayado la importancia de la representación, especialmente en un campo como la animación, vital en la formación y educación de los más pequeños.

Billie Eilish, Eminem y Gisela

Tras las interpretaciones de las cinco canciones nominadas, entre las que han destacado la versión global de 'Into the unknown' en que ha participado Gisela y una actuación de Cynthia Erivo que ha puesto a todo el teatro Dolby en pie, el Oscar se lo ha acabado llevando Elton John y Bernard Taupin, creadores de 'I'm going to love me again", la canción de 'Rocketman'. Otras dos películas han tenido también su momento de gloria: 'Mujercitas' ha ganado el Oscar por el vestuario y 'El escándalo' por maquillaje y peluquería. Y por el escenario también han pasado Eminem y Billie Eilish, que ha interpretado 'Yesterday' para acompañar el segmento 'In memoriam'.

Desde este directo os hemos contado todo lo que ha sucedido en el Dolby Theatre, desde el glamur de la alfombra roja hasta el frenesí de los premios.

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La alfombra roja de los Oscars 2020