La prisión de Teixeiro se muestra a sus vecinos

La fotógrafa Vanessa Casteleiro inaugura una exposición sobre la vida en el penal de Teixeiro

Vista de la exposición ‘Volver a empezar’, de la fotógrafa Vanessa Casteleiro.   | // CASTELEIRO/ROLLER AGENCIA

Vista de la exposición ‘Volver a empezar’, de la fotógrafa Vanessa Casteleiro. | // CASTELEIRO/ROLLER AGENCIA / Adrián G. Seoane

Adrián G. Seoane

Adrián G. Seoane

“Esta exposición es una oportunidad para que los vecinos de Curtis puedan ver cómo es un centro penitenciario por dentro y acercar los presos a aquellos que no lo están”. Así explica la fotógrafa Vanessa Casteleiro, colaboradora en LA OPINIÓN, las razones detrás de su muestra de fotografía Volver a empezar, una exposición que a través de 44 instantáneas narra el día a día de los internos en la prisión de Teixeiro, que este 2023 cumple 25 años. La muestra, que se inauguró ayer en un acto al que acudieron el alcalde de Curtis, Javier Caínzos, y el director del centro penitenciario, José Ángel Vázquez, se podrá visitar hasta finales de este mes en el Centro Etnográfico de Teixeiro.

“En el imaginario colectivo todos tenemos la idea de que una cárcel es algo mucho más sensacionalista, como en las películas. En realidad, es todo mucho más normal, como debe de ser a estas alturas de la vida”, reflexiona Casteleiro. La fotógrafa acudió en varias ocasiones a la prisión de Teixeiro para acompañar a los presos y retratar sus rutinas: las salidas al patio, las comidas, las labores que les encargan... “El centro penitenciario está enfocado para que ellos puedan tener una vida lo más normal posible que les facilite el camino a la reinserción”, subraya Casteleiro.

EXPOSICION VOLVER A EMPEZAR DE VANESSA CASTELEIRO EN EL CENTRO ETNOGRAFICO RIO MANDEO DE TEIXEIRO, CURTIS

EXPOSICIÓN VOLVER A EMPEZAR DE VANESSA CASTELEIRO EN EL CENTRO ETNOGRÁFICO RÍO MANDEO DE TEIXEIRO, CURTIS / Casteleiro/ Roller Agencia

Luego de varias jornadas con los internos, Casteleiro llegó a la conclusión de que “la gran mayoría han tenido una vida llena de dificultades”. “Desde fuera siempre decimos que ‘qué malos son’. Hay muchas circunstancias que te llevan hasta ahí”. Para la fotógrafa, esta exposición es una forma de ahuyentar los prejuicios hacia los reclusos, ya que “hay muchos tipos de delitos y no se puede catalogar todo en un solo perfil de preso”. “No es tan difícil que la vida te vaya regular y que acabes ahí. No es algo tan extraordinario como para que no nos pueda pasar a la gente corriente porque, de hecho, ellos son gente corriente”, afirma Casteleiro.

Hasta el momento, la muestra, que ya ha pasado por la Fundación Barrié de A Coruña, ha tenido un gran éxito de público. “Lo que más le sorprendió a la gente fueron las instalaciones, porque no esperaban que un centro penitenciario fuera algo tan común o que tuviera colores”, relata la fotógrafa, para quien el Módulo 1 de la prisión —llamado Nelson Mandela en honor al activista y premio Nobel de la Paz sudafricano— es “un gran ejemplo de cómo hacer las cosas bien”. En este módulo mixto, en el que conviven hombres y mujeres, los internos reciben diversos cursos de formación e integración laboral a fin de facilitar su reinserción una vez fuera del centro.

“Espero que la exposición sirva para que se vea que no todo es tan tremendo como nos lo pintan o lo imaginamos”, indica Casteleiro. Para ella, fotografiar el interior de la prisión de Teixeiro y a sus integrantes ha sido “una experiencia muy intensa”. “Creo que hablar con ellos y demostrarles un interés genuino más allá de los motivos por los que están allí ha sido lo más satisfactorio”, observa la fotógrafa.